¿TODOS? El lenguaje sexista en las aulas

*Por Micaela Felber para La Ventolera

Desde temprana edad transitamos la escuela como espacio de socialización, integración y aprendizaje. Los primeros años se colman de cuentos clásicos, pero… ¿Qué es lo que en verdad nos está diciendo la Seño cuando narra? Sin ir más lejos, la caracterización  de cada unx de lxs personajes trae consigo una carga ideológica, y la imposición de prototipos de género. Lo podemos ver en la figura de la mujer situada en espacios domésticos, temerosa, obediente, y sometida a un varón. Valorada por su belleza, y las que no, consideradas brujas. En la figura del hombre caracterizado por su valentía, fuerza, en su rol de “salvador”. 

Si bien esto no es nada nuevo, teniendo en cuenta los recientes análisis sobre la literatura infantil desde una perspectiva de género. Aún se sigue promoviendo un sistema patriarcal a partir de la enseñanza escolar, y sobre todo, desde el uso que se le da al lenguaje dentro de las aulas. Sistema patriarcal que si lo tuviéramos que personificar,  posee brazos: los de la Real Academia Española (RAE), que en una suerte de gesto simbólico, abraza a las instituciones educativas. Lo hace a través de sus reglas rígidas, y del conservadurismo que impregna en el lenguaje.

De esta manera, con el aval de las instituciones, el lenguaje sexista hace de lo suyo no sólo a través de cuentos   y canciones infantiles, sino también, cuando se dice TODOS dentro del aula. ¿A quiénes invisibiliza la “o”? la respuesta no lxs sorprenderá, o sí. Invisibiliza a muchxs, y todavía cuesta darnos cuenta de cómo a partir del lenguaje negamos la existencia de otras identidades que no están siendo nombradas. La violencia con la que actúa el lenguaje, avalado por la no acción y el mirar hacia otro lado de la RAE, instaura cada vez más la exclusión, no sólo de la mujer, sino también de los géneros autopercibidos.

Podríamos decir entonces, que la importancia del lenguaje dentro de las instituciones educativas, radica en  el proceso de socialización, en la relación que establecemos con unx otrx.

En las expresiones cotidianas que circulan en los pasillos, en el recreo, en las aulas. Es posible identificar en los intercambios lingüísticos cómo se ensalza la figura del varón como único sujeto de derechos. Replicando estereotipos de género que nos atraviesan no sólo en nuestras trayectorias escolares, sino también, en cada uno de los planos en que nos vamos insertando como sujetos sociales.

Dentro de las escuelas, en el rol de docentes, resulta indispensable ser conscientes de lo importante que es para lxs niñxs y jóvenes, crear condiciones de aprendizaje más inclusivas. Repensar el lenguaje como construcción del pensamiento. Por lo tanto, en la enseñanza, no es posible concebir los modos de accionar desapegados al uso que se realiza del lenguaje. No es posible dejar de preguntarse: ¿Qué no estamos nombrando cuando nombramos?

Dibujo libre “los colores de la diversidad” Amelia Magnalardo Vega (6)