EN LA UNVM EXISTE UN ESPACIO AL CUAL TE PUEDES ACERCAR, EN UN MARCO DE RESPETO, GRATUIDAD Y CONFIDENCIALIDAD

 

En el año 2018 se aprobó el Protocolo para prevenir, abordar y sancionar violencias de género en el ámbito de la Universidad Nacional de Villa María, siendo éste una herramienta que tiene como objetivo generar un espacio universitario libre de violencias, que aloje la diversidad de formas de vida sin discriminación, hostigamiento o violencia por razones de sexualidad, género, identidad y/o expresión del género.

Esta herramienta está al alcance de todas las personas que integran la comunidad universitaria de todos los claustros (estudiantes, egresadxs, docentes y nodocentes) y de las sedes de la UNVM (Villa María, Córdoba, Villa del Rosario, San Francisco) a la que pertenezcan.

¿Cómo funciona el proceso en nuestra universidad? ¿Cómo son los contactos con el grupo que trabaja en el protocolo?

El primer contacto con el equipo de intervención se puede dar de manera telefónica, por mail o personalmente en el espacio del Programa de Género y Sexualidades en el campus de la UNVM, o bien en la Secretaría de Bienestar en cada una de las sedes.  Para comunicarse con el equipo del Protocolo en este contexto de excepcionalidad atravesado por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, la comunidad universitaria podrá llamar o escribir por whatsapp al 3534063312 o vía correo electrónico al mail generoysexualidades@bienestar.unvm.edu.ar.

Una vez que la persona se acerca al Protocolo se garantiza un espacio de escucha, respeto, confidencialidad y gratuidad en el cual recibirá información, contención y asesoramiento respecto a sus derechos y las posibles acciones a seguir de acuerdo a su demanda.

Llevamos dos años de implementación del protocolo y de éste proceso destacamos que trabajamos impulsando estrategias conjuntas entre la persona que asiste a la consulta y las profesionales que le acompañan. Esto es que en la práctica el abordaje abarca simultáneamente la consideración de la singularidad y los tiempos de la persona que consulta, y la puesta en marcha de los recursos institucionales disponibles, como las medidas de prevención, protección y sanción.

¿Cómo está integrado el grupo de trabajo y cuál es la importancia de tenerlo?

El equipo de intervención se conforma interdisciplinariamente por profesionales del Derecho, la Psicología, y el Trabajo Social, con formación en Derechos Humanos y perspectiva de género.

Es importante contar con un mirada integral de las situaciones que abordamos, porque partimos de la idea que las situaciones sociales son heterogéneas y multidimensionales, por ende los casos de violencia de género no son la excepción sino por el contrario. La violencia de género profundiza las desigualdades estructurales, atenta contra la integridad de la persona que lo padece, porque lo es necesario dar respuestas integrales. Por ello es indispensable que existan equipos de profesionales que construyan la interdisciplina, porque potencia la capacidad de respuesta de las instituciones.

 
¿Cuáles son las limitaciones que tienen a la hora de la implementación y cuáles creen que han sido los avances dentro de la comunidad universitaria?

En el proceso que venimos haciendo dentro de la universidad, identificamos que una de las limitaciones es la resistencia que existe al interior de una institución como esta. Creemos que estas resistencias circulan y permanecen porque son fruto de una construcción histórica, social, cultural y sexual como es el patriarcado, que ha logrado calar hondamente en nuestras relaciones sociales e interpersonales. La universidad no está exenta de reproducir las injusticias que impone un orden patriarcal, basta con mencionar que las universidad públicas han avanzado hace relativamente poco tiempo en políticas de género institucionales. Por ejemplo la primera universidad que aprobó un protocolo para actuar ante situaciones de género fue la de Comahue en el año 2014 y aún hoy muchas universidades nacionales no cuentan con una herramienta como ésta. No es que la violencia de género al interior de las universidades antes no existiera, sino que no se podían identificar o se ocultaba o negaban o lo que es aún peor se soportaba en silencio. Qué queremos decir con esto, pues que las resistencias que encontramos en el proceso de implementación, no es algo que sólo lo vivamos en la UNVM, sino que es una respuesta de una matriz que se nos impone y el trabajo que nos queda es a largo plazo.

En términos prácticos, la UNVM es una institución anclada en sus territorios, cada sede tiene su propia idiosincrasia, su propio ritmo y una forma en la que ha ido resolviendo las cuestiones vinculadas a las problemáticas de género. Por ello uno de los desafíos es fortalecer las redes comunicativas, mucho más en un contexto como el presente en donde las violencias se pueden seguir reproduciendo en los espacios virtuales. La difusión de nuestras políticas es uno de nuestros mayores desafíos.

Hemos logrado conformar y sostener una Mesa de trabajo con docentes, nodocentes, estudiantes y funcionarias que se han formado en las capacitaciones de la Ley Micaela, y con quienes tenemos pensado iniciar el proceso de formación de toda la comunidad educativa. Hemos acompañado y asesorado en situaciones de violencia de género, identidad de género y discriminación.

Otro logro fundamental y quizás sea una muestra de un gran avance dentro de la UNVM es el compromiso con el que  autoridades y funcionarixs han escuchado las recomendaciones que desde nuestro espacio hemos realizado, ésto nos permite continuar consolidando una política pública en materia de género y DDHH dentro del espacio universitario.

Estamos avanzando en el trabajo colectivo, fortaleciendo la interdisciplina del equipo interviniente y participando activamente en las discusiones de la Red Interuniversitaria por la Igualdad de Género y contra las Violencias (Ruge) del Consejo Interuniversitario Nacional. Estamos creando una red interna con actores institucionales de la UNVM, como el trabajo con otras instituciones y organizaciones.

¿Cuántas personas acuden al protocolo aproximadamente?

Es complejo hablar en términos cuantitativos en esta materia, ya que se trata de problemáticas que implican más que estadísticas y cuantificación de casos, abordajes altamente complejos, integrales e interdisciplinarios, que requieren de intervenciones particulares que implican considerar cada caso, uno a uno, en su singularidad, así como también evaluar el oportuno accionar de los actores de la comunidad universitaria involucrados, entre otras cuestiones. Por tanto, no hemos estado durante estos dos años de camino del protocolo con la mirada centralizada en la sistematización de casos, lo cual no quita que no sea una deuda pendiente, sino que hemos priorizado otros aspectos que hacen a la puesta en forma, capacitación y adecuado funcionamiento del Protocolo.

Algún mensaje que quieran dar a lxs lectorxs

Tras años de luchas colectivas emprendidas por las mujeres y las disidencias, las cuales posibilitaron importantísimas conquistas sociales en la búsqueda de igualdad de derechos, en relación a la visibilización de los diversos tipos de violencias ejercidas hacia tales sectores de la comunidad, verdaderamente nos enorgullece formar parte de una Universidad que siendo tan joven apuesta fuertemente por políticas de género y derechos humanos ancladas en el territorio.

Nos gustaría tomar compromiso con lxs lectores, en donde ustedes sean el medio para poder plasmar este compromiso. Nos gustaría invitarlxs a ser partícipes, a apropiarse de esta política y recrearla con nosotras. Que desde el lugar que ocupen dentro de la vida universitaria sean protagonistas en la construcción de un mundo más justo, en el que todxs tengamos un lugar. Creemos que estamos atravesando un nuevo tiempo en que las mujeres y las disidencias hemos logrado romper el cerco, queda mucho por hacer, quedan muchas y muchxs compañerxs que siguen sufriendo opresión y violencia. Es un desafío enorme el que estamos haciendo, a veces cuesta mucho y otras nos podemos sentir frustadxs, pero pensemos que lo que estamos haciendo es algo que está cambiando la perspectiva, más dentro de la universidad, estamos transformando el modo en el que se organiza el mundo.

Por ello, apelamos a ustedes, a su empatía, compromiso y responsabilidad que nos demanda la vida en comunidad: si saben de alguien o vos has vivido o estás atravesando alguna situación de violencia o discriminación por razones de género, no te aísles, ni pienses que estás solx. En la UNVM existe un espacio al cual te puedes acercar, en un marco de respeto, gratuidad y confidencialidad. Estamos para acompañarte.

Equipo Programa Género y Sexualidades.

Secretaría Bienestar

UNVM

 

Dejá un comentario