Viernes antipatriarcal

*Por Liebre Patagónica 

Transcurre otra semana más en aislamiento social preventivo y obligatorio dada la situación mundial del COVID-19, este día en particular se conmemora el Día del/a Trabajador/a, y la situación de quienes reclaman condiciones dignas y acceso a el trabajo se hacen visibles un dia como hoy. La idea no es hablar en nombre DE, sino más bien poner en debate/discusión las distintas situaciones desde una mirada feminista y trasversal, visibilizando como la performatividad también nos precariza y expulsa. 

En este momento, me gustaría hacer foco en un colectivo al que, el derecho al trabajo es una deuda histórica: el colectivo Travesti/trans, quienes solo el 18% de la población (datos de 2014 de ATTA) pudo acceder a un empleo formal. Si bien entendemos el trabajo como un derecho, también consideramos que ese trabajo tiene que cumplir ciertas condiciones para que realmente sea un derecho y no, como sucede en muchos casos, el resultado de la esclavitud moderna del capitalismo global. Por otro lado, desde los feminismos populares, reivindicamos la Ley de cupo laboral Travesti Trans  promovida por Diana Sacayán y al mismo tiempo invitamos a pensar una alternativa no capitalista de emancipación de los pueblos a partir de una economía feminista crítica analizando y pensando la sostenibilidad de la vida humana y no humana.  

En diálogo con distintxs compañerxs de Villa Maria y la región, nos compartieron sus vivencias y sentires del colectivo Travesti/Trans durante la cuarentena, y cómo las diferentes condiciones de precariedad agravan su situación actual. Esto significa que, si bien, las condiciones en cuarentena son terribles, no son más que consecuencia del sinfín de injusticias que vienen sufriendo históricamente. Este colectivo, está enmarcado dentro de lo que se denomina “población de riesgo”, y pone en evidencia la falta de políticas públicas para dicho colectivo. Maximiliano remarca “La situación en la que nos encontramos como colectivo trans travesti en la ciudad de Villa María en la ciudad hermana de Villa Nueva, la zona, la provincia y todo el resto del país ante lo que estamos pasando es una situación muy complicada, el hecho de no poder salir a trabajar.. el de salir a ganarse la plata del día a día para poder sostenerse es complicado. Nos encontramos como colectivo, por ejemplo, que las compañeras no pueden, las que hacen el trabajo sexual, salir a trabajar y ese dinero que ellas se generaban en su trabajo hoy no lo pueden tener para poder llegar a pagar un alquiler… la luz … el gas y la comida son necesidades primordiales, hoy”. Por otro lado,

León nos comenta que “La mayoría de los chicos y las chicas trans, tenemos trabajos precarizados, osea que trabajamos por nuestras cuentas, los chicos en particular solemos hacer más changas, cortar el pasto, trabajos de albañilería…”. 

Al mismo tiempo, el compañero Maximiliano también hace referencia a lo acontecido a mediados de marzo: “tenemos el caso de la compañera Referente de AMMAR VILLA MARÍA Belén Rapela, que fue desalojada brutalmente  al comienzo del aislamiento. Tuvo la posibilidad de conseguir un transporte para poder salir y hacer una pequeña mudanza de algunas cosas que le quedaron, hoy Belén  está acompañada y se está quedando en la casa del compañero Leonardo Castillo de Diversidad Villa María y Frente por Igualdad Evita, que también nos acompaña a todos.”

Sin embargo las estrategias de resistencia y acompañamiento colectivo también se hacen presentes, Jeni sostiene que “estamos recibiendo colaboración de personas que se han unido a ayudar en estos tiempo, de compañerxs de la comunidad de LGBTTTIQ+, quienes recolectan y  brindan a toda la comunidad una ayuda alimentaria, también se ha realizado un ropero comunitario donde se ha repartido ropa a través de una compañera que está en villa maria: Carola Campagno”. Fany hace foco en “hemos tejido muchas redes de contención, entonces, esas redes hoy están a la luz, salen a la luz, sin decirte nada, y de corazón te acercan un bolsón de verdura, de frutas, de alimentos secos, lo que sea”. 

Por último, Maximiliano destaca que  ”Si hoy tuviéramos la posibilidad de tener un trabajo en el cual podemos quedarnos tranquilos que todos los meses vamos a recibir nuestro dinero para poder pagar estas necesidades,  no estaríamos tan preocupados. Hoy Villa María cuenta con un 3 o un 4% inclusión de trabajo y todavía falta, más inclusión. Teníamos la posibilidad a principio de año con un equipo de gente poder empezar a generar un trabajo para todos pero no frenó absolutamente todo esta pandemia”. De la misma forma Fany quien es coordinadora general de ATTA en la localidad de Villa María declara que “estamos a la espera de programas nacionales  de capacitación en oficios”

En villa maria, la secretaria de inclusión social y territorio, se encuentran articulando en este momento a través de una  coordinación de derechos sociales, género y diversidad que, fue conformada previa a la situación mundial del covid-19, donde se está pensando un Proyecto Inclusión laboral trans, que sea integral, brinde herramientas y genere otras alternativas para la comunidad. Puntualmente desde el municipio, la política pública que se está llevando adelante es a través de Módulos alimentarios, ya que consideran la situación laboral de trabajo informal del colectivo Travesti/Trans. 

Esta nota está dedicada a la memoria de Dayana Sacayan. Agradezco a todxs lxs compañerxs que brindaron sus palabras para que podamos realizarla: Leon, Jeni, Max y Fany. Muchas gracias.

Dejá un comentario