Las niñeces y adolescencias nos aportan la ternura y esperanza

*Por Victoria Hinojosa

Dialogamos con compañerxs que forman parte del “Centro de Educación Popular para las Infancias y Adolescencias” (CEPIA) es un colectivo de educadores y educadoras populares de la ciudad de Villa María que hace más de 8 años que trabaja con niños, niñas y adolescentes de barrios populares de la ciudad. Comenzó con actividades de investigación y extensión universitaria que involucran a docentes, estudiantes y graduados de la UNVM y otras instituciones de educación superior.

Con el aval de la Universidad Nacional de Villa María se logró consolidar el proyecto del CEPIA y comenzar a funcionar con un lugar propio en el Barrio Las Playas a mediados de 2019.

¿Qué actividades realizan en La Casita de CEPIA?

En la casita, realizamos diferentes actividades culturales, deportivas, productivas y recreativas con la mirada puesta en la co-producción dialógica de saberes y prácticas entre niñxs y adultxs. Además de las actividades con lxs niñxs, funciona un taller de costura con mujeres del barrio en donde participan madres y vecinas de la casita. En el intercambio cotidiano con lxs niñxs y sus familias fuimos generando lazos de confianza y protección que nos han permitido hacerle frente al actual contexto de aislamiento social preventivo y obligatorio.

¿Antes del aislamiento por la pandemia, que pudieron este año poner en marcha?

Previo al aislamiento nos encontrábamos terminando la cosecha de verano de la huerta y generando actividades que se vinculaban con el regreso a la escuela, la Educación Sexual Integral y el Día Internacional de la Mujer Trabajadora (8M) del cual participamos en la marcha junto a las niñas y adolescentes. También realizamos un taller para compartir lo que sabíamos sobre dengue y coronavirus, principalmente para reforzar medidas de autocuidado y prevención.

¿Y ahora con la cuarentena como continúan?

Al decretarse la cuarentena, decidimos cerrar la casa y sostener el contacto permanente con las familias y lxs niñxs por vía telefónica, principalmente por WhatsApp. A través de estos medios, compartimos información relevante sobre las medidas que se iban anunciando a nivel nacional y en la ciudad. También nos concentramos en relevar las condiciones socioeconómicas en las que se encontraban las familias de la casita para poder prever las situaciones más complejas que requerirían de ayuda extra para hacerle frente al aislamiento. En este sentido, nos contactamos con la Municipalidad para que atendieran las situaciones más urgentes y decidimos iniciar una campaña de donaciones para distribuir entre las familias alimentos que permitieran garantizar la nutrición de cada hogar. Así, fue que participamos de la primer entrega de mercadería de la red de comedores junto a otras organizaciones de la ciudad. También recibimos donaciones del municipio, del Banco de Alimentos de la Provincia a través de AERCA y continuamos recibiendo aportes de amigxs que se solidarizaron en este contexto particular. En estos días entregaremos, junto a la mercadería, kits con elementos escolares y juegos para que lxs niñxs realicen las tareas y se diviertan en sus casas.

¿Como puede la gente ayudar a todo el trabajo que vienen realizando o sumarse?

Quienes deseen cooperar en nuestra Campaña pueden hacer transferencias al siguiente CBU: 0110213230021381948133 (Alias: PRISA.BOLETA.GRAMO) y, para saber más acerca de nuestro funcionamiento, pueden contactarnos en nuestras redes sociales de Twitter, Instagram y Facebook. El CEPIA siempre está abierto para quienes deseen sumarse.

Por último, consideramos que en el actual contexto las niñeces y adolescencias nos aportan la ternura y esperanza necesaria para construir un mundo más justo y respetuoso de nuestros derechos.

 

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