El Paquetazo del Ecuador.

Las medidas tomadas por el ejecutivo actual llamado “El Paquetazo” imponen aumento de los combustibles en más del 120%, recorte salarial de hasta el 20% para los contratados estatales, despidos, quita de subsidios, reformas laborales y desinversión en los sectores públicos, Por esta razón los movimientos indígenas, campesinos, estudiantiles y de trabajadores desde hace días resisten con movilizaciones masivas y protestas sociales en diferentes ciudades y provincias del territorio nacional.

Ante estas protestas el presidente decreto “estado de excepción” en todo el país (restringe el movimiento de personas, detención arbitraria, censura de la prensa y empleo de fuerzas armadas) y toque de queda en sectores estratégicos y edificios institucionales, militarizando todo el territorio en especial el asedio de Quito, la capital nacional, con armamento bélico pesado como tanques, torretas y miles de efectivos, que en consecuencia ya cargan con sangre, represión, detenidos, muertos y brutalidades indescriptibles.

El gobierno de Lenin Moreno en marzo de este año acordó un préstamo internacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por más de 4200 millones de dólares para llevar adelante el Plan Prosperidad. Este préstamo viene acompañado por una bien conocida receta de ajustes y recortes en los sectores públicos para el beneficio de unos pocos lobistas del sector privado a los cuales en meses anteriores se les condono una deuda de más de 3000 millones de dólares.

En 1994 el gobierno de Sixto Duran Ballen y Alberto Dahik crean la Ley de Instituciones Financieras, que bajaba los diferentes intereses para inyectar mayor liquidez en el mercado crediticio, esto causo una burbuja en el sector financiero, sumado  que en 1995 estalla la guerra de Cenepa con el Perú con altísimos costes económicos para el país, en 1998  El Niño (el fenómeno natural más fuerte del siglo XX) deja en ruina a todos los productores agrícolas ganaderos del país llevándolos a la quiebra, a este desenlace se le agrega el vaciamiento bancario más profundo de la historia por parte de los ahorristas, vaciamiento que los bancos no pudieron resolver, llevando a Ecuador a la quiebra en 1999 conocido como “Feriado Bancario” (El corralito en la Argentina), agregando la crisis financiera internacional y la caída del precio del petróleo siendo este una país petrodependiente y extrativista, bajo el gobierno de Jamil Mahuad y Gustavo Noboa.

Entrando al nuevo siglo las nuevas políticas económicas eliminan el Sucre y establecen el dólar estadounidense como moneda de cambio con el precedente de aumento de pobreza y desempleo, deterioro de las condiciones de vida, inflación, recesión, devaluación y conflictos sociales.

Con los nuevos gobiernos populares las políticas públicas y económicas toman nuevo rumbo de la mano de Rafael Correa y las alianzas del Mercosur, pese a este nuevo horizonte de la sociedad ecuatoriana, la Revolución Ciudadana que soñaba el gobierno correista no pudo progresar en la institución de una nueva moneda nacional y quedo atrapado bajo el techo del dólar, siendo rehenes de los caprichos bancarios, la eterna crisis económica global y los grandes grupos económicos.

No es de sorprender que las nuevas derechas de Latinoamérica se encuentren en deterioro tras estos intentos de imposiciones económicas y sociales dirigido por un sistema neoliberal  en decadencia, como la inestabilidad institucional del Perú, como el gobierno de Bolsonaro y sus incestuosa relación con el empresariado local e internacional y el poder judicial que se encuentra en constante tensión con los sectores populares del Brasil, también la ruptura económica y social de Argentina por el gobierno de Mauricio Macri, la renuncia del Gobernador puertorriqueño Ricardo Rosselló en agosto de este año, la imagen negativa de Piñera en Chile y la reactivación de células de las FARC en la Colombia y su quebrados e invisibilizados sistemas sociopolíticos.

Latinoamérica se encuentra en un estado de emergencia regional con la oportunidad histórica de ganar la soberanía y tomar las riendas de su destino. Pero solo es posible si las sociedades se proyectan y organizan bajo la bandera de la solidaridad y la justicia social para acabar de una vez con la larga noche de los 500 años.

Es octubre y desde el sur caminan las primaveras.

 Agradecimientos por el aporte audiovisual a lxs argentinxs Josefina Gimenez, Andrea Jerez y Luciano Cofone en la ciudad de Cuenca, Ecuador.

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