Murales colectivos: “El arte despierta y comunica”

Charlamos con la muralista y maestra jardinera María Cecilia Moreno, que anda llenando de colores y alegría distintos espacios y lo mejor de todo es que lo hace en conjunto con otrxs compañerxs con lxs que comparte las ganas de colorear la ciudad.

“Soy maestra Jardinera, y descubrí que el arte me lleva a encontrarme con otrxs y a expresar todo el espíritu a través de los murales, es increíble”, resaltó. Mencionó que hace algunos meses atrás, comenzó a sentir la necesidad de expandir el arte, de potenciar lo que lleva dentro para ofrecerle a la comunidad un poco de vida, “la vida reflejada en colores”.

Se definió como una “enamorada de los contrastes y de la abstracción que el arte nos regala”, y contó que, por tal motivo, eligió esto como estilo de vida que le permite despegar, seguir buscando posibilidades de trabajo, “y, sobre todo, confiar en que el camino es por acá”, destacó la compañera. “Este es el lujo con el que quiero vivir toda la vida, porque el arte ofrece eso, acorta las distancias generacionales y nos aúna en un mismo lugar y tiempo, es fantástico”, expresó.

María Cecilia nos contó que comenzó trabajando para empresas, y que hace poco  realizó un mural colectivo con chicxs que forman parte del programa “Nuevas Oportunidades” que se desarrolla en Barrio Las Playas. Recordamos que el “Nuevas” depende de la Secretaría de Inclusión Social y Familia del municipio local.

Remarcó que los colores tienen un poder transformador: “Cambia la cuadra, cambia el barrio, cambia la ciudad, y termina cambiando el mundo”, aportó María Cecilia. Agregó que, la misma gente que transita por el lugar en el que se está pintando expresa las transformaciones que notan: “a veces quieren hacerte llegar unas palabras y bajan la ventanilla del auto y las expresan, frenan en bicicleta, en moto, caminando; el arte despierta y comunica”.

Nos comentó que la idea surgió de manera sorpresiva o espontánea, “me encontré promocionando las obras que había hecho hasta entonces y así fue surgiendo, el arte me encontró e invitó a seguir potenciando lo que traía dentro mío”, aportó.  Así, creó un perfil en Instagram y fueron surgiendo distintos trabajos, “la gente se sumó a la movida de colorear la ciudad y tengo la suerte de trabajar de esto que me apasiona”, valoró.

Valoró como una característica del arte, la idea de que, además de colorear las calles y el barrio, es intergeneracional. Para explicar esta idea, mencionó que no existen brechas y cada persona puede realizar sus aportes en la construcción de los murales, sumando cuestiones que lxs interpelan o identifican. “Eso es una potencia, el ofrecer “algo” a lxs demás y que ese alguien se lleve en el corazón la sensación que haya percibido observando o pintando”, resaltó.

Agregó que el arte, también implica comunicación y vinculó esto, también, a la idea de que las personas les comparten sus opiniones al pasar por las paredes coloreadas e intervenidas “y eso también ayuda a conectarte con lxs vecinxs, a transmitir en la obra con más alegría porque genera un sentimiento de pertenencia”, expresó la muralista.

En relación a lxs compañerxs que se suman a la muraleada, mencionó que se generan momentos increíbles,  “porque este trabajo también tiene su cuota de silencio, de conexión con unx y con ese trozo de muro, porque estás dejando una parte tuya cuando pintas para que también otrxs te vean, y en medio de estos tiempos donde muchas cosas o situaciones nos aturden, el arte, el muralismo, viene a ofrecerte un espacio de tranquilidad y de vida”, finalizó.

 

 

 

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