Compartiendo el cumbión que trae baile, disfrute y alegría

Charlamos con Santi Moldovan, clarinetista de La Delio Valdez, quien nos comentó acerca de esta orquesta de cumbia que, a través de la autogestión comparte música, alegría y el disfrute de un momento de encuentro. Hoy tocan en la Villa y si todavía no sacaste la entrada, lee esta nota y no vas a aguantar la manija, será a las 23:59 en Madre Selva Gastrobar (Porfirio Seppey y La Pampa).

¿Cómo definirían la propuesta artística de La Delio?

“La Delio es una orquesta de cumbia, de música popular, que ha ido mutando y evolucionando con el tiempo, cuando empezamos a tocar hace 10 años teníamos la mirada muy puesta en las orquestas tradicionales de cumbia colombiana y comenzamos tocando con los elementos que teníamos, capaz más limitados que en este momento”, definió Santi. Expresó que, en los inicios, hacían sus versiones de muchas canciones, clásicos de la cumbia; en palabras del músico, las hacían “como les salía”, y combinando esta búsqueda entre generar algo auténtico e interpretando las canciones como las sentían, “empezó a aparecer el sonido original de La Delio”.

Nos contó, que con el tiempo comenzaron a entender más sobre la cumbia y también a escuchar más música, cumbia de distintas partes de Latinoamérica; así, fueron incorporando todos esos géneros, influencias y herramientas sonoras al discurso de la banda. Santi expresó que considera que, con la llegada del último disco, Sonido Subtropical, hubo un quiebre; pasó algo distinto, pero a su vez vinculado a lo que venía sucediendo anteriormente, “en esta oportunidad fue una decisión concreta hacer un disco en el que sean 100 % canciones nuestras”, aportó.

“Creo que en el último disco aparece la identidad real y la voz original de La Delio, creo que es el disco que más expresa lo que es la banda, desde lo que dicen las canciones hasta los diferentes sonidos y climas que hay; teníamos la idea de hacer una obra integral, de poder mostrar diferentes cosas”, remarcó Santi.

¿Por qué hacer cumbia? ¿Qué mensaje quieren transmitir?

Santi Moldovan explicó que la cumbia en sus orígenes se reconoció como un “folclore”, una música popular, “un folclore de Colombia que tiene que ver con la mezcla entre los nativos del Caribe, con los esclavos africanos traídos en barcos para trabajar y también con la influencia colonialista del español, porque evidentemente es la mezcla de esas cosas”. Indicó que se trata de ritmo, armonía y melodía y cada cual aporta lo suyo, pero lo que es “impresionante” es como esa mezcla se ha globalizado. Con esta idea, Santi refirió a que se trata de una música que suena y es abordada en todo el mundo, y no sólo eso, sino que cada país y cada región siente a la cumbia como algo propio, asimismo, inventan un propio estilo y manera de tocarla, vivirla y sentirla.

“No hay muchos ritmos folclóricos que se vuelvan tan universales, creo que en esencia tiene que ver con lo poderosa que es la cumbia, cual es el mensaje, el hacernos compartir”, reflexionó Santi.

Justificó esta idea comentando acerca del rol que ocupaba ancestralmente este ritmo para los esclavos, nativos, que después de un día de trabajo, padecimiento o angustia, se reunían en “ruedas de cumbia”, donde se bailaba y llevaban velas. Esta es una característica típica ya que la cera de la vela se iba derritiendo sobre la tierra y los cuerpos. Indicó que se trataban de momentos de compartir y de encuentro, en palabras del clarinetista, algo similar a “exorcizar todo lo malo, la angustia y poder encontrarse en un ´aquí y ahora´, un presente de baile y disfrute”.

La Delio Valdéz intenta transmitir con el “cumbión” que comparten, las intenciones de la banda: “que la gente se encuentre y que la pase bien, al menos por el rato que dura la fiesta y que se saque de encima todas las otras cosas que tiene en su día, que viva el presente, el festejo”.

“Lo que hemos visto es que la música une, deshace las desigualdades; hemos tocado en cárceles, psiquiátricos, movidas sociales, en muchas situaciones que no tienen que ver con un ambiente de fiesta comercial y te das cuenta de que, cuando empieza a sonar la música, todas las divisiones y etiquetas se desarman. Somos todos cuerpos bailando, disfrutando y tratando de fluir al ritmo de la cumbia”, compartió Santi.

Autogestión, independencia y trabajo cooperativo

El clarinetista de la banda nos contó que la idea de organizarse a través de la autogestión sucedió como un proceso natural desde un comienzo. Mencionó que empezaron a tocar siendo un grupo de amigos (al igual que en la actualidad) y que no había un director o líder, sino que cada uno, dependiendo del momento o situación, iban rotando y ocupando diferentes roles.

Explicó que, con el paso del tiempo y a medida que la banda y la movida comenzó a crecer se fueron encontrando con bastantes complicaciones en lo que respecta a la industria, el mercado musical imponía “acomodarse” de una manera que, para ellos, no resultaba natural respecto a los sueños que perseguían y al mensaje que querían transmitir.

La Delio comparte un mensaje que propone hacerle bien a la gente con su música, el músico expresó que, en este marco, “era muy difícil encontrar un lugar donde poder generar ese espacio de encuentro, goce, disfrute del presente; era difícil por la calidad de los lugares, los precios, las condiciones de seguridad, calidad del sonido y sobre todo porque nosotros queríamos poder transmitirle a la gente artesanalmente lo que sentíamos por la cumbia”.

Santi nos contó que, desde sus inicios como banda, tuvieron esta premisa en la cabeza: “intentamos hacer nuestra fiesta y hacerla nosotros de verdad y eso se llama el cumbión y hasta hoy en día vive”. Agregó que, pasan de presenciar un fiestón para 120 personas hasta, en ocasiones, hacerla para 3000, “la verdad es como un sueño cumplido, como tantos otros que nos ha dado La Delio y la música, vamos tachando sueños en el camino”, valoró.

El músico aclaró que, en esto de poder “acomodarse” a distintas cuestiones que se plantea desde la industria de la música y manteniendo las intenciones de no abandonar el camino de ser independientes, autogestivos y colaborativos, notaron que necesitaban tener un marco real y legal. Así fue que se conformaron como una cooperativa. Aclaró: “Hoy en día somos eso y todos nosotros además de ser músicos hacemos otra cosa en La Delio, tratamos de estar involucrados en todos los procesos que tiene que ver con nuestro proyecto”.

Valoró la oportunidad de trabajar de manera colectiva, lo definió como algo muy “poderoso” y que encuentra otro tipo de legitimidad, “más allá de lo obvio de lo cooperativo, es decir, que no hay patrón o jefe y somos todos pares, cuando las decisiones son grupales tienen otra fuerza, otra legitimidad, se sostienen desde otro lugar”, indicó.

“La Delio significa muchas cosas, es una familia, es una forma de vivir, pero creo que esencialmente es un grupo de personas que ama lo que hace, que lo hace con mucha pasión, amor y respeto, y que trata de transmitir alegría y buena energía a la gente”, finalizó el músico.

La Delio Valdez toca el viernes a las 23:59 en Madre Selva Gastrobar (Porfirio Seppey y La Pampa). Entradas en Disquería FM Musical.

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