“La música es un universo inagotable a explorar”

Así expresaron los compañeros que integran Aula Trío, grupo de jazz/fusión local que protagoniza el segundo capítulo del Ciclo Ecos. Charlamos con ellos para conocer cuál es su perspectiva acerca del arte y la cultura local, el trabajo que realizan desde su propuesta artística y los sentires que los movilizan en la creación musical.

El trío compuesto por Gastón Hernández, Luis Negri y Facu Seppey hace sonar el jazz/fusión entre las distintas expresiones y géneros musicales que coexisten en “la Villa” y que en la actualidad demuestran la diversidad de propuestas musicales que enriquecen la cultura del lugar y permiten que se expanda hacia otras latitudes y espacios artísticos.

“Pensamos que la música es un universo inagotable a explorar y es por ello que nos aventuramos a pensar que es una herramienta muy valiosa y hasta revolucionaria dentro de un sistema que impone estructuras de valores fijas, así como también objetivos de vida específicos y, aparentemente, obligatorios para todo sujeto social”, comentaron los músicos. Expresaron que les resulta difícil poner en palabras qué significa la música en sus vidas, pero que, desde su perspectiva, representa el lenguaje a través del cual eligen vincularse con el entorno que los rodea y los interpela.

“Lo maravilloso del arte, y en nuestro caso de la música, es que nos permite mantenernos constantemente vinculados con una mirada hacia adentro, que se va a proyectar en forma de sonidos, y que puede representar miles de cosas diferentes en quienes la oyen y la aprecian”, destacaron los músicos. Mencionaron a la creación como el momento más genuino y respetuoso, en donde ponen en juego su parte más íntima, más ingenua y pura; se trata de una instancia en donde se vehiculizan distintos sentires personales y que confluyen en lo colectivo.

Vincularon esta idea con la importancia del sostenimiento de proyectos de difusión para las expresiones musicales, resaltaron que son estos espacios los que permiten que ese vínculo entre lxs artistas y la sociedad pueda materializarse, y puedan encontrarse y compartir en un lugar común.

Les consultamos cómo fue que se sintieron movilizados por vincularse con la música, los compañeros mencionaron: “Creemos que la música nos encontró a nosotros”. Justificaron esto comentando que, si se detienen a pensar, recuerdan que desde pequeños en las casas de los tres se escuchaba mucha música, así como también se indagaba acerca de las novedades que iban surgiendo de acuerdo a las épocas y contextos, o hasta incluso que sus familias los llevaban a compartir espectáculos musicales y conciertos de diferentes artistas. Los músicos reconocieron que estas situaciones fueron claves en el momento en que decidieron estudiar y aprender a tocar los instrumentos que en la actualidad tocan. “Cada una de esas cosas que nombramos (y tantas otras) han representado un estímulo muy fuerte, fundamentalmente para despertar en nosotros el interés en la música como un lugar desde donde jugar, compartir y expresarnos”, agregaron.

“El jazz es un lenguaje musical que se ha expandido y ha enriquecido a músicas de todo el mundo; uno de los elementos característicos y constitutivos de esta expresión musical es la improvisación”, explicaron los músicos. Mencionaron que el jazz es la música que más ha desarrollado este concepto como parte fundamental de la composición musical, y que es el elemento que mejor supo amoldarse y apropiarse de diferentes músicas de diversos lugares.

En este sentido, comentaron que su música no tiene ritmo de jazz, o no remite a una expresión de jazz típica, pero cuenta con la improvisación como elemento fundamental y constitutivo de las canciones que se proponen tocar. “Nos gusta pensar en términos como fusión o hibridación, que pretenden reflejar la mezcla de diferentes elementos que se ponen en juego en nuestra música, música que surge de personas que hemos escuchado tanto a Luis Alberto Spinetta, a Atahualpa Yupanqui, a Mercedes Sosa, a Hugo Fattorusso, a Toch, como así también a Miles Davis o a Ella Fitzgerald”, expresaron.

¿Cómo ven la cultura artística villamariense?

Resaltaron que la cultura local se encuentra en un estado de expansión constante y relacionaron esto con la oportunidad de contar con la carrera de composición musical en la universidad pública, “es el gran motivo de que Villa María sea una ciudad con artistas de casi todas las provincias del país y de países de Latinoamérica, que enriquecen la cultura local, no sólo en relación a las propuestas o proyectos musicales, sino también desde la enseñanza a la generación de diferentes proyectos culturales”, destacaron.

Desde dónde llegan y hacia donde caminan

Gastón Hernández en bajo, Luis Negri en batería y Facu Seppey en guitarra conforman Aula Trío. Facu es el único que nació en Villa María. Gastón llegó a la ciudad desde Chimpay, Río Negro y Luis es oriundo de Tucumán; ambos llegaron a la ciudad con la idea de cursar la Licenciatura en Composición Musical en la UNVM. Se podría decir que la “uni” los acercó en la construcción de un proyecto colectivo, que difunde la cultura del jazz en la ciudad.

Al preguntarles qué planes tienen como grupo, comentaron que desean estudiar, ensayar y poder mejorar su expresión musical, no sólo en relación a este proyecto sino en cuanto a otros, de los que participa cada uno. A su vez, manifestaron el deseo de que la música les siga permitiendo vincularse con una diversidad de artistas y colegas y también con el público.

Haciendo click en este enlace podes ver el Segundo Capítulo del Ciclo Ecos:

Aula Trío- Golondrina- Ciclo Ecos

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