Ángela Parodi: Aflorando a través de la música

Hablamos con Ángela Parodi sobre su disco Aflorar y su proceso de creación, la música en su vida, la docencia y sobre otros proyectos que encamina. El disco Aflorar es una producción autogestiva de la artista, acompañada por muchxs amigxs que se sumaron a construir este “brotecito” musical.

Aflorar: un disco que brota, se expande y florece

 “Aflorar es mi primer disco como cantante, si bien participé en otros discos cantando y produciendo”, expresó. Ángela cuenta que siente una emoción gigante, ya que se ocupó de hacer todo lo que refiere al disco, acompañada de una red inmensa de gente que se sumó con distintos aportes. Todo lo que concierne a las decisiones estéticas, tanto musicales como gráficas, los tiempos, el pedido de financiación para lograr concretarlo, fue realizado por esta artista que, sin dudas, está aflorando en conjunto con su primer disco.

“Es muy complejo y bello a la vez ponerse todo al hombro, y hoy con el disco en la mano puedo decir que para mí valió la pena el esfuerzo. Siempre me gustaron los desafíos y ya estoy pensando en el próximo disco, que se realizará con músicxs de Villa María con lxs cuales ya estamos ensayando”, adelantó Ángela.

Informó que el proceso del disco comenzó en Buenos Aires, allí se grabó y se mezcló. En esos tiempos, Ángela se mudó a Villa María, por lo cual la producción se pausó mientras la artista conocía y se afianzaba en una nueva ciudad. Tiempo después, le llega la noticia de que había sido beneficiada por el INAMU para replicar el disco, “y entonces volví a la carga, viajando a Buenos Aires a terminar de grabar unos detalles que faltaban y yendo a masterizar”, indicó. Es preciso reconocer que esta manera de financiamiento debe ser aprovechada, teniendo en cuenta el contexto económico que atravesamos y el vacío de presupuesto para diversos proyectos vinculados a la cultura.

El proceso continuó en Villa María, donde realizó el diseño gráfico del disco con Flor Robledo, que, en palabras de la artista, pudo plasmar lo que ella siente que transmite la música y que se observa en el dibujo de la tapa. Las cajas de los discos fueron impresas en Córdoba, “siento que se terminó de parir en mi nuevo lugar y es algo que me alegra mucho”, destacó.

Nos contó que el nombre del disco surgió en simultáneo con el diseño gráfico, faltaba poco para replicarlo y aún no había decidido el nombre, escribía opciones en papelitos cada vez que pensaba en que tenía que resolver ese asunto. “Justo el día en que definí que el disco se llamaría “Aflorar” -que según el diccionario es “salir a la superficie, surgir, aparecer”- Flor había realizado el primer boceto para la tapa: casualmente había dibujado una esfera llena de flores y plantas que brotaban por todas partes, expandiéndose, y me pareció muy acertado que a las dos la escucha nos hubiera sugerido el mismo concepto”. Ángela nos cuenta que, además, aflorar es justamente lo que siente que ella está logrando con este “brotecito” que es su primer disco.

En relación a las canciones, Ángela comenta que se relacionan a temáticas como el amor y desamor, la pasión e intensidad, situaciones límite como la muerte, pero también de lo esperanzador de la infancia, “todos temas que me convocan y tratados de una forma en los que quería representarlos”, agregó.

En cuanto a lo musical, nombró a amigxs y músicxs que participaron: Leonardo Andersen, Federico Díaz y Juan Falú en guitarra, Violeta Videla en violín, Bruno D’Ambrosio en cello y Fernando Checchi como arreglador de un tema. Jimena Roig se encargó del registro audiovisual. La artista señala que, para la presentación están preparando cosas nuevas, junto a Julieta Frigoli también de Villa María, que realizará la escenografía para seguir completando y expandiendo el concepto del disco a nivel visual.

La autogestión musical abriendo caminos, encuentros y amistades

“Como siempre la parte más difícil de la autogestión suele ser conseguir los recursos económicos: por eso acudí al INAMU y tuve la suerte de acceder al beneficio, y por la misma razón realicé la financiación colectiva para imprimir el packaging por lo cual la llegada del disco demoró un poco más”, aclaró la artista. Pero también reconoció los beneficios que devienen de la posibilidad de concretar el trabajo de manera autogestionada: “Nadie te dice qué música hacer ni cómo”.

Agregó que también se siente una fortaleza cuando observas el producto terminado, “o cuando autogestionás una gira o actuación, se siente como una gran recompensa por la energía puesta en eso”. Manifestó que, en el camino, además, te cruzas con gente maravillosa que está en el mismo viaje y surgen alianzas y amistades muy lindas.

Su historia

Nos contó que la música la atravesó desde que tiene memoria, ya que en su familia hay varixs músicxs, y forma parte de su vida diaria. “Prácticamente no concibo vivir sin ella y es la que me ha puesto en frente de casi todas las cosas significativas que me han sucedido: conocer personas, viajar, mudarme, entre tantas otras”, señaló Ángela.

Nació en El Trébol -Santa Fe- pero muy temprano se mudó a Buenos Aires y allí vivió hasta hace un año, cuando tomó la decisión de vivir en Villa María, donde vive actualmente parte de su familia. “Villa María es una ciudad que me conquistó desde chica, cuando venía a pasar las vacaciones a la casa de mis abuelos y que con la llegada de la universidad ha desarrollado una actividad cultural muy profunda y seductora para quienes estamos relacionadxs al arte” opinó la artista.

“Desde que estoy aquí pude experimentar un cambio de ritmo en la vida cotidiana que me resulta muy cómodo en lo personal y que siento beneficioso para mi relación con la música”, comentó. Agregó que, si bien lleva a cabo una gran cantidad de actividades, puede dedicarles a cada una el tiempo que necesitan, “además de que la comunidad artística de la ciudad es muy amigable e inclusiva, me sentí abrazada desde mi llegada”, mencionó.

Ángela Parodi señaló que al elegir las canciones que va a interpretar se enfoca en las letras, los mensajes que transmiten, “si bien la parte musical es importantísima, cada vez le doy más relevancia al texto”, aportó.

Aseguró que, para lograr transmitir un mensaje claro, tiene que estar convencida de lo que dice. “Creo en el lenguaje como un constructor de sentido y por lo tanto hay que dejar de naturalizar ciertas frases o conceptos que están muy arraigados en nuestra música folclórica y tanguera por haber sido creada en otra época”, destacó la artista y vinculó esto a sus intenciones de explorar la camada de nuevxs compositorxs que, sin dejar de lado la tradición musical, le suman una mirada renovada y fresca, con mensajes de la actualidad.

Otros proyectos musicales y su experiencia en la docencia

Contó que este año tuvo el honor de reemplazar temporalmente a una gran cantante de la ciudad que es Fer Quintás en Guadal, se trata del elenco folclórico estable de la UNVM. También fue invitada a cantar con La Cabulera, la orquesta escuela de tango dependiente también de la UNVM, con la cual se presentaron en la ciudad y en Río Cuarto, “fue una gran experiencia ya que pese a haber vivido años en Capital Federal que es el lugar donde más propuestas tangueras hay no había tenido la suerte de haber podido cantar con una orquesta”, opinó Ángela.

Actualmente integra el coro Nonino y una novedad es que sus amigxs de Shalaku la invitaron a grabar una canción en el disco que están por sacar. “Como mencionaba antes el ambiente musical es muy lindo y muy inclusivo”, resaltó.

Agregó que, una parte importante de sus actividades musicales es la docencia. En este momento está trabajando en Hernando, pueblo vecino, y en los talleres del Programa Ser Arte y Parte de la subsecretaría de cultura de la ciudad. Allí coordina dos Ensambles Femeninos donde cantan y tocan percusión, “es un trabajo maravilloso que me permite conocer a muchísimas mujeres provenientes de situaciones sociales, laborales y familiares diversas pero que se unen con el mismo fin de disfrutar con otras a través de la música”, aportó la artista.  En relación a esto, reflexionó: “Creo que lo más maravilloso de enseñar es lo mucho que aprendo”.

Ángela nos comentó un caso particular que atraviesa este año como docente y es que a sus clases se incorporaron alumnas no videntes. Explica que esto le hizo replantearse las formas de dar clases y encontrar distintas formas de expresarse. “Me di cuenta que las personas que podemos utilizar la vista tenemos anulados un montón de otros sentidos, y eso que enseño un lenguaje que se recibe por los oídos, y sin embargo se le sigue dando mucha importancia al sentido de la vista. Aprendí mucho en respecto a eso y celebro estos encuentros” explicó.

Desde La Ventolera nos sumamos a difundir estas apuestas culturales de autogestión, a las que vos también podes aportar: haciendo correr la voz sobre lxs músicxs independientes que gestionan con sus propios esfuerzos y recursos las propuestas musicales y también adquiriendo sus discos, en este caso el de Ángela, para que sigan aflorando sus canciones y acompañando momentos. También, si andas por Buenos Aires podes ir a la presentación del disco el sábado 6 de julio en Circe Fábrica de Arte. 

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