Ni tabú ni mandato: Si elegís depilarte, Suratí trae una opción saludable

Nos encontramos con Leila Moha, productora de Suratí, una opción de depilación natural frente a una industria que fabrica ceras derivadas del petróleo o produce rasuradoras y cremas que generan gran cantidad de residuos .

Leila explicó a La Ventolera que Suratí “es una solución saludable para tener la piel suave y libre de vellos”. “Promovemos el uso de jaleas depilatorias biodegradables, de aplicación en frío, hechas a base de azúcar y glucosa” agregó.

Consecuencias de la depilación tradicional: ¿Cuáles son? 

Leila: -En la práctica de la depilación tradicional existen consecuencias en el ambiente y en la salud. Las ceras convencionales están compuestas en su mayoría por parafina – derivado del petróleo – un producto altamente contaminante y no biodegradable extraído de una fuente no renovable de recursos.

A su vez, la depilación descartable genera una inmensa cantidad de residuos ya que las industrias sellan los envases de roll-on de manera que no permiten su reutilización. Sumado a ello,  en su mayoría están hechas a base de una resina –colophonium– combinada con parafina o cera de abejas. Por otro lado, las opciones de rasuradoras y cremas depilatorias también generan residuos, ya sea por el plástico de las rasuradoras o los químicos – algunos tóxicos – que se utilizan en la producción de cremas.

Por último, podemos pensar en la contaminación que se genera durante el proceso de producción de cada uno de los sistemas mencionados, desde que ingresa la materia prima hasta que sale el producto terminado. Contaminación de agua por uso de químicos y  por desechos industriales

En términos de salud, nos encontramos con diversos factores:

  • Temperatura: las ceras calientes generan vasodilatación y colaboran en la aparición de várices, además de estar contraindicadas para las personas que ya las tienen. También es frecuente sufrir quemaduras –o haberlas sufrido alguna vez– debido a que la piel se irrita por el calor.  En el proceso suma dolor y  sensibiliza la piel.
  • Composición: tanto las ceras como las cremas poseen ingredientes como parabenos, petrolatos y ácido tioglicólico (cremas). La piel es un órgano y como tal absorbe e incorpora al organismo todo lo que aplicamos sobre ella. Por esto,  algunas personas sufren reacciones alérgicas, irritación, quemaduras y se manchan sus pieles. Al respecto,  la medicina Ayurveda propone una máxima: “Si no te lo puedes comer, no te lo pongas en la piel”.

Suratí es una evolución hacia el cuidado del cuerpo y el medio ambiente y se orienta por esta máxima en tanto es un producto hasta comestible.

 Una nueva experiencia en la depilación: ¿Cuáles son los beneficios?

 L: -Quienes eligen Suratí lo hacen principalmente porque:

  • Es práctico: es rápido, los restos se lavan con agua, no hace falta calentar.
  • Duele menos: extrae el vello de raíz, pero es más suave que otros sistemas.
  • Es fría: “¡nunca más te quemás!” te olvidas de las quemaduras y manchas en la piel.
  • No irrita la piel: al aplicarse en frío y no contener químicos, petrolatos, parabenos ni conservantes sintéticos, el proceso se transforma en una experiencia amigable.
  • Extrae el vello de raíz: la piel dura más tiempo suave, y con su uso regular disminuye el crecimiento del vello.
  • Deja la piel suave: “como si te hubieras puesto crema” comentan quienes utilizan el producto.
  • Es especial para pieles sensibles.
  • Es un producto vegano.
  • Es económica y rinde muchas depilaciones.

Suratí: ¿Qué quiere decir?

L: –Suratí es un vocablo persa y significa “rosa”. Color del Amor, el servicio y la abundancia.

El logo de la marca es una granada. En Persia la granada es considerada la fruta sagrada del amor y la fertilidad. Si se la corta de manera transversal, en su interior es muy similar a un ovario: para mí simboliza el poder creativo femenino.

¿Cómo surgió este proyecto?

L: – Cuando era chica e iba a la primaria, me daba vergüenza tener “pelos en las piernas”. Por genética, los míos eran más oscuritos que los de mis compañeras, y los varones me cargaban por eso. Mi mamá consideraba que era muy chica para depilarme con cera así que vivía las primaveras y veranos desvalorizándome bastante estéticamente, sintiéndome “fea” o “sucia”.

Cuando crecí, empecé a ir a la depiladora. Usaba cera caliente. Me dolía, a veces volvía quemada o con la piel muy sensible . Era algo así como un “mal necesario”, porque claro, cuando terminaba ese proceso tan desagradable, al menos ya no tenía vellos.

En el 2014 charlando con mi depiladora amiga me dice “Leila, subió el precio de la cera una barbaridad”. Cuando me dijo lo que valía me di cuenta que ella casi no ganaba nada, se le iba la mayor parte en materia prima. Me pareció sumamente injusto. Además, tomé conciencia de lo contaminante que era.  Con esa práctica estaba alimentando a una industria que hace mucho daño al planeta.

Al tiempito, en la visita de una amiga de Villa Maria que se fue a vivir a Alemania , me compartió sobre la cera egipcia hecha a base de azúcar . Me pareció sumamente revolucionario y comencé a practicar. Primero me resultaba difícil de usar , así es que me desanimé un poco.

Tiempo después una amiga de Uruguay me contó que su mamá  depilaba con “glucosa y tela”.  Me pareció genial que fuera como miel , mucho más líquida que la egipcia.  Sin embargo,  sentía que cortaba bastante los vellos y me enchastraba por ser tan líquida.

Así fue como se me ocurrió fusionar ambas técnicas ancestrales para reunir sus mejores cualidades . Luego de mucha experimentación arribé a la fórmula base que hasta hoy utilizo.

¿Cuáles fueron las transformaciones del proyecto a lo largo del tiempo?  

L: -A lo largo de los casi 5 años que tiene el proyecto hubo muchas transformaciones. Empezó en la cocina de mi casa con una olla de acero pequeña, y comprando el azúcar por kilo en el almacén de mi barrio. Envasaba en potecitos de plástico porque eran más accesibles. Había nombrado al emprendimiento como “Madreselva” y lxs primerxs clientes fueron amigxs y conocidxs de mi círculo , a través de la página de Facebook que creé.

Con el tiempo fui mejorando las herramientas de trabajo. Compré una olla de 50 litros y le instalé una canillita para simplificar el envasado. Empecé a usar frascos de vidrio para una mejor conservación de los productos.
Luego decidí armar una sociedad con una amiga para potenciar las posibilidades del emprendimiento, multiplicando la energía. Implementamos el envase de roll-on recargable. También comenzamos a participar en ferias que hizo de “vidriera” del emprendimiento.

Luego, participé del programa Ventanilla del Emprendedor (que depende de la Secretaría de Extensión de la UNVM).  El proyecto recibió 2 años de apoyo y asesoramiento.
En el 2015 decidimos no trabajar más juntas con Carlita, así que el proyecto resurgió con la identidad de Suratí.

Uno de los primeros cambios en Suratí fue la ampliación de los canales de venta y tercerizar algunas tareas de producción para aumentar la capacidad de manufactura y para dar la posibilidad de trabajo e ingresos a otrxs personas.

Lentamente – y de las más diversas maneras – se ha ido desenvolviendo un proceso de encuentro con otras mujeres con valores e intereses afines a los de Suratí, que han decidido probar en ellas primero y luego comenzar a recomendar y revender los productos en otros puntos del país. Así es como hoy ya se está conformado la soñada red: hay revendedoras, distribuidoras, tiendas naturales y profesionales vendiendo y usando Suratí.

Un avance grande que hicimos el año pasado fue la creación, testeo y promoción de la línea profesional para gabinetes, pieza clave en el proyecto, ya que brinda la posibilidad a aquellas personas que gustan de ser depiladxs – o que no pueden hacerlo solxs por algún motivo – de recibir un servicio natural, saludable y profesional.

 Este año entendí que el hecho de depilarse es una ELECCIÓN. Que para los hombres ya no sea tabú y para las mujeres no nos sea una presión o mandato social. Suratí es la opción para la depilación en transición, la solución más amorosa para que cada unx se depile cuando así elija hacerlo.

¿Dónde se consiguen los productos?  

L: -Nos comunicamos con clientes  e interesadxs en revender a través de nuestra página Suratí – Depilación Natural e Instagram y también por Whatsapp. Así acordamos los envíos, enviamos información, instruimos sobre formas de uso, componentes y cualidades de nuestros productos.

En Villa María pueden encontrar nuestros productos en Amigas de María (25 de Mayo 386) y Rebel (Corrientes 634).

Suratí y su participación en Proyecto Inc.

L: -Proyecto Inc es un trabajo final de grado de Gastón Guerini, Leila Ugarte y Melina Devit, estudiantes de la carrera de Diseño y Producción Audiovisual. Se trata de un ciclo televisivo de 4 programas que se transmite en vivo desde el campus de la UNVM. El sentido es el de apoyar, acompañar y ofrecer visibilidad y herramientas a emprendimientos locales de impacto social y ambiental. De esta forma, quien gane tendrá un premio que ayude a impulsar su emprendimiento.

¿Cuál es tu objetivo en esa participación?  

L: – Proyecto Inc me pareció desde el inicio una hermosa “excusa” para enfocar mis energías en el emprendimiento de manera clara, concisa y contundente; una invitación a mirar con nuevos ojos, ampliando mi visión en el compartir con otrxs; un espacio donde ejercitar la expresión, la comunicación, la presencia frente a las cámaras, al jurado y otras personas; compartir y mostrar lo que hago para que la propuesta alcance a quien la necesite y aún no sabía que existe; una manera muy nueva y especial de identificar lo que siento y pienso respecto a Suratí y su sentido.

¿Cómo puede ayudarte la gente a ganar en el programa?

L: -La modalidad del programa implica que los participantes avanzamos hacia la siguiente instancia gracias al voto positivo de las personas.

Pueden ingresar todos los miércoles al link de votación (link que cambia cada miércoles y lo comunicamos a través de nuestras redes) de las 21:00 hs hasta las 21:30 hs.

Si así lo sienten y expresan a través de su voto, podré ser la  beneficiada del concurso. En ese caso, trabajaré en fortalecer y expandir la red, llegar a más personas y seguir revolucionando juntxs la depilación.  Eso sí, que siempre, siempre sea una elección: ni tabú ni mandato. ¡Que nos haga sentir bien!

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *