Los números del patriarcado durante 2018: 1 femicidio cada 34 hs

El observatorio de Mumalá– Mujeres de la Matria Latinoamericana- publicó hace algunos días los resultados del relevamiento que realizaron durante 2018 en lo que respecta al registro de femicidios. Este relevamiento se concreta en base a los casos publicados por medios de comunicación gráficos y digitales de todo el país.

En lo que va del 2019, es decir, durante los primeros 15 días del año se sucedieron 9 femicidios.  A Celeste Castillo la asesinaron en Santiago del Estero. Joselin Mamani, niña de 10 años, fue asesinada en el conurbano. Gisel Varela fue asesinada por su ex pareja, un policía, en Mar del Plata, aquí también asesinaron a Susana Yas. A Daiana Moyano la asesinaron en Córdoba. Liliana Loyola murió prendida fuego en San Juan. Valeria Juárez fue asesinada por su ex pareja en Chaco. Y los dos casos más recientes fueron los de Agustina Imvinkelried, de 17 años, asesinada a golpes y por asfixia en Esperanza, Santa Fe, en la misma provincia Danisa Canale, de 38 años, fue asesinada a martillazos por su marido en Gobernador Gálvez.

El dato principal que se puede observar es que ocurrieron 259 femicidios desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2018, lo cual arroja, en términos estadísticos, el indicador de que en Argentina ocurrió un femicidio cada 34 horas. 229 casos responden a víctimas mujeres, hubo 26 femicidios vinculados y 4 travesticidios.

Imagen extraída de la fanpage de Mumalá Córdoba

En relación al vínculo de la víctima con el agresor, en el 79 % de los casos los femicidios fueron cometidos por hombres del círculo cercano de la víctima (61 % pareja y ex pareja y 18 % familiares).

En cuanto a las edades el 53 % de las mujeres asesinadas tenían entre 16 y 40 años. Mientras que el 7,5 % de las mujeres eran niñas y adolescentes de hasta 15 años y fueron violadas o abusadas en el 59 % de las situaciones relevadas.

“Nuestros hogares siguen siendo el lugar más inseguro para nosotras”, declararon desde el Observatorio Mumalá, justificando con el dato de que el 62 % de los femicidios ocurrieron en las viviendas de las víctimas, mientras que el 38 % se cometieron en la vía pública. El 42 % de las víctimas, convivía con su asesino.

Este registro también deja a la luz que las medidas preventivas no prevén, hasta el momento, un accionar rápido que realmente ponga un freno a la violencia machista. El 21 % de las mujeres asesinadas habían realizado denuncias previas e incluso el 13 % contaba con medidas de protección (restricción de contacto o botón antipánico) dictadas por la justicia.

Las provincias que reúnen más casos de femicidios son: Buenos Aires (95), Córdoba (21), Santa Fe (20), Mendoza y Tucumán (17).

Por otra parte, estos datos también concluyen en que 282 hijxs quedaron huérfanxs, de lxs cuales 89 de ellxs son menores de 12 años.

Por el lado de lxs agresorxs, el relevamiento advierte que el 57 % de los femicidas tienen entre 16 y 40 años y, además, el 22 % de este porcentaje, se suicidaron.

Un dato que se destaca es que el 7,5 % de lxs agresorxs se reconocen como miembros de las “fuerzas de seguridad”. De este total, el 70 % son policías, 10 % militares, 10 % policías retirados, y el 10 % militar retirado o pasivo. Si reflexionamos acerca de estos indicadores, no podemos dejar de mencionar los dichos de la ministra de seguridad, Patricia Bullrich, en cuanto a la habilitación para la portación de armas y la capacidad depositada en los “agentes de seguridad” para disparar ante situaciones que ellxs consideren “peligrosas”. Además, el registró permitió concluir que el 26 % de los femicidios se concretaron con armas de fuego y de este porcentaje señalado, en el 17 % de los casos los femicidas utilizaron armas reglamentarias.

En la publicación de estos resultados, Mumalá resalta la necesidad de implementación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), el escaso presupuesto asignado por el gobierno para abordar violencias machistas y también lo referido por la ministra de seguridad, Patricia Bullrich, en torno a la portación de armas y las habilitaciones a los “agentes de seguridad”.

Expresan que, a pesar de las situaciones de violencia que se describen, “el presupuesto nacional asignado para el nuevo año equivale a $11,36 por mujer para abordar las violencias machistas, en un contexto donde cada vez más mujeres se animan a denunciar las violencias actuales y pasadas, donde se evidencia la necesidad de la implementación de la ESI para prevenir violencias y abusos”.

En este marco, también mencionaron las declaraciones de Patricia Bullrich sobre la habilitación de portación de armas y el permiso para que las fuerzas de seguridad disparen ante situaciones de peligro, “lejos de provocar una disuasión del delito y la violencia, la profundizan, teniendo en cuenta el alto porcentaje de agresores policías que cometieron femicidios con sus armas reglamentarias y que el 26 % del total de los casos se registraron como femicidios con armas de fuego”.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *