Día de los derechos humanos: ¿celebrar? Mejor dicho, recordar

Nos preguntamos qué tenemos para festejar hoy, en estos tiempos, en que el Estado no hace otra cosa que vulnerar nuestros derechos. Hoy que el gobierno de Mauricio Macri asume políticas represivas, de hostigamiento, persecución y estigmatización. Hoy que el saqueo y el “ajuste” van de mano y a cada paso se comen nuestras posibilidades.

Hoy que pensamos y creamos continuamente espacios que nos acerquen, para organizarnos y poder encontrar salidas colectivas. En un contexto que carga las banderas de la competencia y la meritocracia, encarar proyectos colectivos y autogestivos es un acto de rebeldía. Es nuestra decisión política por luchar por un mundo en el que realmente quepan todos los mundos.

Hoy, que hay más cantidad de femicidios que días en un mes. Hoy que nos violan y nos matan por ser mujer. Y que encima el sistema de medios hegemónicos se encarga de fomentar el discurso del odio, ese que afirma que nos lo merecíamos, por putas, por salir de joda, por vestirnos como queremos, por lo que ponemos o no ponemos en Facebook, por libres. ¡Por querer ser mujeres libres!

A esto se suma la (in)justicia patriarcal, a la que no le bastan las confirmaciones de que morimos por dolor, tampoco les importan nuestras cuerpas en bolsas negras, les parece más lógico que, si nuestro presunto femicida nos haya querido comprar una cindor, con esa actitud es obvio que no podría haber tenido intenciones de matarnos. Mientras las cuerpas y los relatos dicen todo lo contrario. Mientras se lo venimos gritando a cada paso: PAREN DE MATARNOS.

Si tocan a una nos tocan a todas. Seguiremos luchando por nuestras vidas y nuestros derechos, porque sí, lo que está en juego acá son nuestras vidas. También seguiremos luchando y reclamando por condiciones laborales justas, para que nuestras cuerpas puedan ser libres, para que podamos decidir. Para que nadie más tenga poder de decidir por nosotras. Para que podamos salir a la calle y no tener miedo. Y, sobre todo, para que todas podamos decidir ser y hacer lo que querramos, en cada lugar y espacio que habitamos.

Hoy que el Estado ya se olvidó de Santiago Maldonado, de Rafael Nahuel, de Santiago Arruga y tantxs compañerxs por lxs que seguiremos caminando. Hoy que el Estado se cargó bastantes muertxs. (Se los cargó eh, lo decidió y ejecutó). Y lo sigue decidiendo, de la mano de la ministra de seguridad, Patricia Bullrich y de políticas que le otorgan a las “fuerzas de seguridad” la facultad para hostigar, perseguir y también disparar cuando lo crean necesario. ¿necesario?

Necesario es que se entienda, que inseguridad es no tener para comer, no llegar a fin de mes, no saber más qué hacer para resistir a tanto saqueo a nuestros derechos. Necesario es que dejen de arrebatar a la cultura, a la comunicación. Necesario es que frenen esta desinformación.

Necesario es recordar, a cada paso. Tener la memoria activa, en tiempos en que el Estado persigue la desmemoria porque le conviene. Tener la memoria activa para tener presentes nuestras luchas y la sangre que vimos correr. Tener la memoria activa para cuidarnos entre nosotrxs. Tener la memoria activa porque en este contexto, está claro, si no nos unimos y organizamos… si no empatizamos con el otrx, no vamos a frenar la desmemoria, al avance del poder y el capital y el circo mediático que lo articula.

Memoria para poder vencer. ¿Celebrar el día de los derechos humanos? No, denunciar que cada día el Estado quiere vaciar nuestras posibilidades y atentar contra nuestras conquistas. Memoria, para que se entienda que por más que quieran enterrarnos, ya somos semilla.

 

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