SI NO HAY AMOR (LIBRE) QUE NO HAYA NADA ENTONCES

*Por Lucía Saavedra

Advertencia: el presente artículo puede incitar otras formas de vincularse que vayan en contra del régimen heteronormativo monogámico y devenir en estimular excesivo bienestar  y descubrimiento de nuevas formas de placer

En una de las cartas de amor romántico de Frida hacia Diego Rivera a minutos de ser amputada de una pierna, Frida con angustia expresa (…)“ nunca he podido entender ¿qué buscabas, qué buscas, qué te dan y qué te dieron ellas que yo no te di? Por qué no nos hagamos pendejos Diego, yo todo lo humanamente posible te lo di y lo sabemos, ahora bien, cómo carajos le haces para conquistar a tanta mujer si estás tan feo hijo de la chingada.”(…)[1] De esta forma, y con esas justas palabras de Frida me gustaría ejemplificar a lo que llamamos Amor Romántico: Amor que ama más a un/a otr/a que a sì mismo/a, amor que no permite otros/as amores, amor que se “humilla”, amor que se somete, amor que duele, porque si no duele no es amor.

¿ACASO SI NO DUELE NO ES AMOR? ¿Cómo podemos sostener esa dualidad de que el amor que nos “hace felices”  debe “doler”? Bueno, el patriarcado y el capitalismo se las han ideado a través de miles de contenidos audiovisuales, literarios, y todo lo que esté relacionado con “ese amor” para que seamos presa fácil de esa idea, y que, sea la que rige en todas las relaciones sexo-afectivas que pretenden prolongarse en el tiempo. Este amor romántico es una forma totalmente arbitraria producida y reproducida con el fin de esquematizar nuestros deseos/anhelos/placeres. Hemos sido instruidos a llevarla adelante en cada vinculo sexo-afectivo que tengamos desde la infancia. Un ejemplo clásico de esto es cuando un niño y una niña pequeños (entre los 2 a 5 años) tienen una amistad, comparten, les gusta pasar el tiempo juntes y los/as adultos/as alrededor llaman a esto “noviazgo”; ya configuran esta relación como noviazgo. Pero si sólo son niñes no comprenden las normas así, para elles es placentero pasar el tiempo con su amiga/o. En contraposición en una amistad de niña con niña donde estas dos pasan el tiempo juntas no se les dice  “son novias” o viceversa si dos niños pasan tiempo juntos, les gusta compartir, se hacen compañía no se les dice “son novios”. ¿Por qué? Porque está “mal visto”, porque eso no es heterosexual. Porque si tienen una amistad una nena y un nene si pueden ser pareja pero si esta amistad  es con alguien de su mismo sexo biológico sólo puede ser amistad y ya. No hay otra forma de vincularse que no sea heterosexual y va más allá del deseo, sino que nos aplica roles a cumplir. Es por esto que hemos escuchado una y otra vez que si un niño nos golpeaba o molestaba (a las niñas) era porque gustaba de nosotras, nunca se nos explicó que la violencia no es forma de demostrar amor, y que “los que se pelean se aman” solo sigue sosteniendo la violencia como forma perversa de vincularnos. Más allá de los que sientan esos/as niños/as, quienes les ponen la carátula a su forma de relacionarse son los/as adultos y configuran estas categorías que luego son las que nos rigen como adultos/as.

Ilustración de La Barón de La Cerveza

Ya lo dijo Simone de Beauvoir, no hay un destino biológico ni psicológico para constituirnos mujeres u varones, pues no hay tampoco destino sexual, ni relacional. Se ha dado por sentado en primer lugar, la Heteronoma como régimen político constitutivo de nuestras sociedades presuponiendo siempre que la orientación sexual de cada niñe está signada por su sexo biológico y no por el deseo que expresara según se fuera desarrollando como persona.

Al mismo tiempo, considero que, debemos ser responsables de esta deconstrucción desde otra visión de amor, aunque no es fácil. Como en todo, la reproducción de la norma nos ha generado una zona de confort, donde nos ubicamos en nuestro lugar impuesto pero que al mismo tiempo nos  nos provee una forma de actuar, no necesitamos pensar mucho; el esquema ya está armado: nacemos, crecemos, somos novias/os, luego esposas/maridos, vivimos felices (¿por siempre?) fin del cuento.

Ahora bien, renunciar a este esquema nos sitúa en un nuevo lugar, una nueva responsabilidad Conmigo y con los/as otros/as. Esta responsabilidad a la que se le ha comenzado a llamar responsabilidad afectiva trasciende el “AMOR ROMANTICO” y va por màs.  Significa, al menos para mi, que debo senti/pensar responsablemente tanto en mi como en el/la otra/o.  ¡Que dificil!. Ya que tradicionalmente se piensa como “el amor que completa”, las “medias naranjas”, y no. Ya tenemos bien en claro que no somos medias frutas o necesitamos alguien que nos complete, más bien, somos individualidades que eligen responsablemente compartir/acompañarse con otras/os individualidades, y es así como nos fortalecemos, crecemos y nos acompañamos juntos/as.

Nuestro cuerpo es nuestro, y no le falta nada más que amor propio, que nos ha sido arrebatado cada dia de nuestras vidas para que compensemos esa “falta” consumiendo tanto objetos materiales como personas. Decimos basta de esta idea, y acuerpamos una nueva visión de amor responsable tanto propio como con otros/as. Dejamos de consumir personas cual si fueran cosas. Abrazamos las diversas formas de amar(nos), desear(nos) y sentir placer. Sea este un nuevo devenir para nuestra generación de diversas formas de amor.

Les esperamos a Todos, Todas y Todes a la 1ª Marcha del Orgullo Disidente en Villa Maria, el Sábado 17 de Noviembre en el Teatrino del subnivel.

 

SOMOS LA GENERACIÓN A LA QUE EL AMOR TIENE QUE DEJAR DE DOLERLE. 

[1] MEXICO 1953.

*Las ilustraciones son de La Barón de la Cerveza. 

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