Cómo piensan los libros

En las áreas en las que nos ocupamos, la comprensión
sólo se produce en forma de relámpagos.
El texto es el largo trueno que los sigue.
Walter Benjamin. El truco preferido de Satán.

Por: Manuel Lunari.

Si pensáramos el origen del arte, si es que existe el origen y el arte, vemos rápidamente distintas disciplinas. De ellas, la literatura, como rama propia del quehacer creativo, ha generado a su interior miles de revoluciones y aventuras. Una de ellas, fue la creación de una forma particular de soporte material: El Libro.
Antes de El Libro, no existía Lo Escrito. Existía, eso sí, la literatura oral.
Le debemos a El Libro la invención de Lo Escrito. Pero no a cualquier o a algún libro o a cualquier Lo Escrito. Libros los hay de contaduría, de actas, de agenda, y cosas escritas hay en papiros y piedras mucho antes del libro.
Un libro es una forma de pensar. Detengámonos un segundo en esta frase: UN LIBRO ES UNA FORMA DE PENSAR.
Hay cosas que solo se pueden pensar por escrito. Que solo se pueden pensar leyendo. Que solo se pueden pensar con palabras. Y eso es lo que hace necesaria la existencia del libro literario. Y pensar es siempre pensar con otrxs.

Hoy, desde APulmón, presentamos dos libros que piensan todo el tiempo.
TEORÍA KING KONG

Virginie Despentes es la lengua más afilada de la patria mediterránea. Trabajó de prostituta, vendedora de discos y crítica de cine pornográfico. Cuando tuvo tiempo, escribió. Luego, las novelas. En medio de todo eso, Peter Jackson estrena, en 2005, su versión de The King Kong. Dos años después, Virginie hace lo suyo:
“Este King Kong no tiene ni pija, ni huevos, ni pechos. Ninguna escena permite atribuirle un género. No es ni macho ni hembra. Tan sólo es peludo y negro. Herbívora y contemplativa, esta criatura tiene el sentido del humor, y de la demostración de potencia. Entre Kong y la rubia, no hay ninguna escena de seducción erótica. La bella y la bestia se domestican y se protegen, son sensualmente tiernas la una con la otra. Pero en forma no sexuada”.
Teoría King Kong funciona como un fractal de ensayos que discuten que significa ser una “buena mujer”, para demostrar, sin que falte sarcasmo, humor e inteligencia, que no existe tal cosa como Lo Bueno ni como Lo Mujer. Desde APulmón contamos con este libro como puerta de entrada a formas ensayísticas de debatir ideas contemporáneas para la acción política y cotidiana.-

VIOLENCIA, DUELO, POLÍTICA

“No es que mi tesis resista cualquier argumento; seguramente existen muchas maneras de considerar la vulnerabilidad corporal y el trabajo del duelo, así como varios modos de pensar estas condiciones dentro de la esfera política. Pero si lo que se rechaza es la vulnerabilidad y el trabajo del duelo mismos, sin tomar en cuenta la forma en que se expresan, entonces probablemente resulte mejor en principio no considerar este rechazo como un “argumento”. De hecho, si nadie se opusiera a esta tesis, no habría ninguna razón para escribir este ensayo.”

Butler se ha vuelto, a lo largo de estos casi 30 años desde la fundación de la teoría queer, en referenta de una línea filosófica de coyuntura. Presentamos, aquí, uno de sus textos más interesantes, un manifiesto escrito al calor de la creación del terrorismo como el nuevo gran enemigo del “mundo libre” y la forma de vida estadounidense, y la posibilidad de pensar la Vulnerabilidad más allá del paradigma de victima/victimario al que nos acostumbró el punitivismo de los Chocobar.
Durante cien páginas, Butler desenredara la madeja construida alrededor de esos cuerpos que parecieran no importar: de las invasiones estadounidenses en países de Medio Oriente, pasando por la negación de los cuerpos gay, lesbianos y diversos asesinados por la negligencia de la OMS durante los 80 con el discurso de la “peste rosa”, pasando por las violencias cotidianas que viven las mujeres, las y los niños y las personas de color o racializadas. Un intenso debate que intenta salirse del eje moderno de igualdad/libertad, para pasar a una macropolítica de la “distribución desigual de la vulnerabilidad”.
“De algún modo, todos vivimos con esta particular vulnerabilidad, una vulnerabilidad ante el otro que es parte de la vida corporal, una vulnerabilidad ante esos súbitos accesos venidos de otra parte que no podemos prevenir. Sin embargo, esta vulnerabilidad se exacerba bajo ciertas condiciones sociales y políticas, especialmente cuando la violencia es una forma de vida y los medios de autodefensa son limitados”.
Proponemos la publicación de este ensayo en un formato accesible, porque creemos que abre las puertas a una forma del sentir político que se escapa de las viejas ortodoxias partidarias, y permite empatizar con los otros a partir de nuestros propios duelos, nuestras propias heridas.

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