Una herramienta que garantiza un piso de equidad

Por Agustina Borgognone para RevistaPPV

El pasado 4 de septiembre, en un plenario de las comisiones de Educación y de Familia, Mujer y Adolescencia, se obtuvo dictamen para declarar de orden público la ley ESI, medida que, en los hechos, vuelve obligatoria la inclusión de sus contenidos en las currículas de las Instituciones educativas de todo el país. El dictamen contemplaba la modificación del artículo 2 para incluir legislación relacionada a la norma, como las leyes 26.618 de Matrimonio Igualitario y 26.743 de Identidad de Género, y la eliminación del artículo 5, que permite a cada escuela adaptar las propuestas de la ESI a su realidad sociocultural, en el marco del respeto a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros. Finalmente, el 25 de octubre, a través de un mensaje publicado en la cuenta de Facebook del ministro de Educación de La Nación, Alejandro Finocchiaro, el gobierno decidió no avanzar por ahora con la reforma de la ley 26.150: “Es responsabilidad del Ministerio el cumplimiento de las leyes que regulan el sistema educativo. Entre ellas la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral votada en el año 2006. Consideramos que esta no necesita ser modificada sino terminar su implementación efectiva en todo el territorio nacional.”

Como era de esperarse, las reacciones por este tema se multiplicaron en las últimas semanas de la mano de algunos contenidos que comenzaron a circular por las redes sociales. Los “militantes del pañuelo celeste” cuestionan la iniciativa y critican duramente lo que consideran un avance de la “ideología de género”. En un audio dirigido a Mauricio Macri, una mujer que se identificó como Marta Rechia de Olivero afirmó que la ESI “busca pervertir a los niños” y plantea la existencia de “112 posibilidades de sexualidades diferentes, entre ellas, la del delfín”. Otro caso viral sucedió en la ciudad de La Plata a principios de Octubre: “Si sos mujer tenés vagina y si sos hombre tenes pene”, gritaba uno de los manifestantes mientras era grabado en el marco de una protesta organizada por el grupo “El Bebito/La Plata”, quienes irrumpieron en una escuela pública para evitar una clase de Educación Sexual Integral.

Mucho se dijo sobre el proyecto, desde que pretendía pervertir a los chicos hasta que incitaba a la homosexualidad al enseñarles que los géneros son una construcción social. Incluso, la Comisión Episcopal de Laicos y Familias pidió a través de un comunicado distinguir entre “sexo, género e ideología”, mientras que la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas alertó que “se intenta introducir una ideología de género sin base científica ni biológica que pretende imponer contenidos disparatados y eliminar el disenso, actitud propia de los estados totalitarios”

#ConMisHijosNoTeMetas es un movimiento social Peruano que nace en el año 2016 cuando grupos cristianos protestaron contra la enseñanza del “enfoque de género” en el país. Para manifestar su rechazo a la ESI en Argentina, las organizaciones provida y los sectores más fundamentalistas se nuclearon dentro de ese mismo eslogan y se definen a sí mismos como una organización a-partidaria que tiene como bandera de lucha erradicar la ideología de género. Su página oficial de Facebook cuenta con más de 48.000 seguidores y supo ser la plataforma desde la cual masificaron una convocatoria  a “la primera manifestación nacional de Con Mis Hijos No Te Metas”, la cual tuvo lugar el pasado domingo 28 de octubre.

Néstor Mercado es el vocero de la Campaña y reclamó al Estado que se mantenga al margen de la educación sexual de los menores de edad, y que se dedique exclusivamente a dictar las asignaturas regulares: “La educación argentina es caótica y encima quieren avanzar sobre la sexualidad de nuestros hijos. No queremos que ideologicen y adoctrinen a nuestros hijos”, enfatizó. “Nos oponemos a que nos impongan un modelo de minoría, que es el 0,14 por ciento, a la mayoría. ¿Por qué nuestros hijos tienen que aprender esa forma de comportarse? Cuando sean grandes les vamos a enseñar a respetar a los homosexuales, a las lesbianas. Pero en la escuela, no. Con nuestros hijos en la temprana edad que no se metan. No queremos que los agarren en el jardín de infantes y primaria y lo confundan”.  Por su parte, el coordinador general de Marcha por la Vida, Alejandro Geyer, confrontó directamente con el movimiento de mujeres y advirtió que “como perdieron el 8 de agosto” la discusión en el Senado sobre el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, ahora quieren “que se enseñe cómo hacer el aborto en la clase”. “Quieren dar educación sexual las mismas que sostienen que hay que legitimar el aborto, que es el asesinato de los niños”, opinó.

Mirando las cosas desde este punto de vista tan apocalíptico, pareciera que la Educación Sexual Integral es un plan político y maquiavélico que algunos pocos tratan de imponer a la mayoría de lxs niñxs con la intención de lavarles el cerebro y  convertirles al culto satánicos de la “ideología de género”. Pero no es necesario esforzarse mucho para recordar que en el medio del debate por la legalización del aborto, los sectores que votaron en contra, argumentaron que el país intentaba solucionar una problemática que debería comenzar por una “buena educación sexual”. Hoy, estas mismas personas, son quienes borran con el codo sus propias palabras y cambian el objetivo. La discusión, en todos los casos, está manchada por creencias, cuestiones de fe, mitos y una fuerte carga de ideología conservadora que se basa en la negación de la realidad y el cercenamiento de derechos

¿Qué es, entonces, la ESI?

La Ley Nacional Nº 26150/06  fue sancionada en octubre de 2006 y creó el Programa Nacional de Educación Sexual Integral (ESI). A 12 años de su sanción, apenas 4 distritos (Catamarca, La Rioja, Río Negro y Santa Cruz) adhirieron a la norma, mientras que otros 6 (Buenos Aires, Chaco, Capital Federal, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe) tienen leyes propias.

El objetivo del programa es asegurar la transmisión de conocimientos sobre la sexualidad a niños y jóvenes, promover actitudes responsables, prevenir problemas vinculados con la salud general, sexual y reproductiva, y procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres. Los docentes y estudiantes cuentan con una herramienta que avala y legitima el abordaje de la sexualidad en la escuela, definida desde una visión más amplia e integral que abarca tanto aspectos biológicos, como psicológicos, sociales, afectivos, éticos y espirituales. Una de las resoluciones que plantea los contenidos que se darán en las escuelas, es la 340/18 del Consejo Federal  de Educación. Allí se establece:

Con el objeto de dar efectivo cumplimiento a la Ley N°26.150 de Educación Sexual Integral y garantizar el desarrollo de los lineamientos curriculares, las jurisdicciones se comprometen a implementar la obligatoriedad de la educación sexual integral en todos los niveles y modalidades educativas, abordando, sin excepción, los cinco ejes conceptuales:

– Cuidar el cuerpo y la salud.

– Valorar la afectividad.

– Garantizar la equidad de género.

– Respetar la diversidad.

– Ejercer nuestros derechos.

Con la necesidad de garantizar la integralidad del enfoque, también se establecen núcleos de aprendizajes prioritarios para cada nivel educativo. Todos los materiales oficiales se encuentran a un click de distancia en la página web del Ministerio de Educación de la Nación.

En definitiva, antes de oponerse es necesario contar con la información correspondiente y reflexionar, en este caso, sobre la sexualidad en el siglo XXI con ideas y conceptos del siglo XXI. La ESI es información y acceso a derechos. ESI es igualdad y educar en el respeto a la diversidad, en el cuidado del propio cuerpo, en la prevención de la violencia y el abuso sexual infantil. La educación sexual es inevitable, educamos con lo que hacemos, con lo que decimos y con lo que callamos. Y es a partir de la disparidad de la educación sexual que cada niñx o adolescente recibe en su familia y entorno, que el Estado debe ofrecer los contenidos mínimos necesarios para garantizar un piso equitativo. Los que se oponen a esto, ¿Saben que se oponen a que lxs niñxs y adolescentes cuenten con la información necesaria para poder decidir, elegir y advertir cuando alguien quiere aprovecharse de su falta de información y conocimiento? La negación de la ESI es el terreno fértil para la discriminación, el sometimiento y los abusos. Realizar una marcha nacional en contra de los derechos de lxs niñxs y adolescentes no es accidental y no es un episodio aislado. Estamos ante una ofensiva fascista a la que tenemos que hacerle frente con cuidado, protección y estrategias políticas: Debemos proteger la Ley de Educación Sexual Integral, difundir el trabajo de educadores formadxs en dicha diversidad y dar batallas en los espacios institucionales que tenemos ganado. Es el momento de repensarnos a nosotrxs mismxs en conjunto y generar todas las redes posibles para sostener y multiplicar una Ley cuyos aportes son imprescindibles para construir una sociedad igualitaria, diversa y libre.

*La imagen de portada fue extraída de feim.org.ar

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