“Fuimos al Encuentro, volvimos diferentes”

“El mundo que querríamos las pibas, estaba ahí, en Trelew, en el 33° Encuentro Nacional de Mujeres. Nos encontramos 60 mil, muy diversas, estábamos todas, todos los feminismos: populares, comunitarios, disidentes.

Para la mayoría de las mujeres que viajamos desde Villa María, fue el primer encuentro, para otras, fue hasta el quinto. Sin embargo, nuestra unión este año, fue realmente un privilegio. Muchas de nosotras quedaron en el camino porque la pobreza y la marginalidad nos golpea a las mujeres aún más fuerte. Es por ello que repudiamos el gobierno neoliberal de Mauricio Macri que, con ajuste, deudas, desocupación y desfinanciamiento, incrementa esta opresión que sufrimos.

A todas nos costó llegar a presenciar el encuentro, pero ahí estuvimos, hermanadas en la lucha, levantando las banderas de las que no llegaron, de las que se fueron, de las que el patriarcado nos arrebató. Una vez más, y a pesar de todo, les hicimos el encuentro, el que no para de crecer año a año, el federal, horizontal, autónomo, autoconvocado, autofinanciado y el ahora, orgullosamente PLURINACIONAL.

Vinimos con toda la fuerza que nos dejó el mes de agosto, durante la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito. Ese derecho que no se ganó en el Senado, pero lo ganamos en las calles. Vinimos, además, para pedir por la emergencia Nacional de la Violencia contra las Mujeres; marchamos contra los travesticidios y transfemicidios. Vinimos a reclamar por la absolución para Higui, por la libertad a Milagro Sala y a todas las presas políticas, por la SEPARACIÓN TOTAL Y EFECTIVA DE LA IGLESIA Y EL ESTADO.

La región patagónica se pintó de verde. Durante la marcha general, el día domingo, veinte cuadras trelewenses fueron repletas por mujeres, cantos, banderas y alegría. Los momentos más emotivos fueron cuando pasamos por los barrios y nos encontramos con las mujeres de todas las edades y pibitxs, era mirarnos a los ojos y estar llorando. Desde sus casas, agitaban sus pañuelos verdes, al ritmo de nuestros cantos, y les pedíamos que se unan a la lucha. Más de unx se sumó a la marcha.

Foto: Colectivo Manifiesto

A pesar de que el Estado no garantizó el transporte, la seguridad y el abastecimiento de algunos recursos, pudimos participar de manera organizada, sin perder nunca la alegría. Más allá del miedo instaurado a lxs trelewenses, por los medios hegemónicos y el gobierno municipal, pudimos resignificar ese imaginario. No fuimos a destruir, no fuimos a invadir, fuimos a transformar, a que se escuche nuestra voz.

Repudiamos el accionar de las fuerzas de inseguridad que, como en cada encuentro, hicieron abuso de autoridad incumpliendo los protocolos de detención, agrediendo de manera física y verbal a las 10 compañeras detenidas, las cuales fueron trasladas a un lugar, que no era la comisaría. Sumando a ello, el disparo de balas de goma a quienes se encontraban marchando. Gritamos fuerte: “¡Basta de criminalizarnos!”.

Mas allá de la violencia que continúa atravesando nuestros cuerpos, seguimos destacando nuestra fuerza y unión; la sororidad nos salvó en todas las adversidades que se nos atravesaban. Las mujeres fuimos las protagonistas, en todos los espacios: en los 73 talleres, en las marchas, en las intervenciones culturales, en las radios abiertas, en las fiestas. Nos preguntábamos “¿qué provoca el Encuentro que logra que, mujeres de distintos puntos del país, viajen hasta 40 horas, para estar presentes?”. Lo comprendimos cuando llegamos. Creemos que ninguna vuelve igual, algo cambia en las que participamos del Encuentro.

Foto: Sabrina Cabaña

Esto es lo que queremos, ya no volvemos atrás, esto es por lo que queremos luchar, por feminismos diversos. En la lucha tenemos que estar todas. No bancamos más la violencia y opresión patriarcal.

Acá (y en todos lados) estamos poniendo la mente y la cuerpa, pensando y actuando para cambiar este sistema y esta estructura, que nos oprime en todos los ámbitos, por el simple hecho de ser mujeres. Entendemos que es una responsabilidad de todxs ser partícipes de esta transformación, pero somos nosotras quienes debemos alzar la voz para que suceda, para romper con lo establecido, lo construido, lo naturalizado.

Gracias a las 60 compañeras trelewenses que se pusieron al hombro tremenda organización. Gracias a lxs vecinxs que solidarizaron en todo momento, que nos llevaban hasta las escuelas cuando, desde el poder oficial, limitaban el horario de los colectivos. Gracias a las compañeras de Villa María que, a pesar de las dificultades económicas y de tiempos, se ocuparon de organizar este viaje para que, casi 60 mujeres de distintos ámbitos y agrupaciones, lleguemos al Encuentro.

Nos seguiremos pensando, vinculando, reflexionando, deconstruyendo. Volvemos a nuestras calles con más fuerzas para seguir cambiando la realidad, y con las ansias de volver a encontrarnos, el próximo año, en la ciudad de La Plata.

El ENM nos voló la mente y nos atravesó las cuerpas, ahora entendemos que somos miles y que nos tenemos entre nosotras.”

Reflexión colectiva de las compañeras que asistieron, desde Villa María, al 33º Encuentro Nacional de Mujeres.

*La imagen de portada pertenece a la Cobertura Colaborativa del ENM. 

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