Al Río Va, una colección de Apulmón

Por: Manuel Lunari

El Río Ctalamochita es, indudablemente, el río más embalsado de la provincia de córdoba. Embalsado de aguas y de discursos. Como todo en córdoba, busca establecer alguna forma de orden. Desde APulmón creemos que los diques se rompen con la perseverancia de un río y cientos de afluentes. Y esta es nuestra apuesta para que broten los nuevos canales. Al Río Va es una colección inaugural de poetxs regionales, y por lo tanto, de primeras experiencias en el mundo literario por parte de autores que comparten, entre pocas pero necesarias cosas, haber mojado las patas en ríos distintos pero iguales.
La primera publicación de esta colección es la Antología Poética de La Rosa Blindada, que recopila los distintos trabajos elaborados a partir del taller de poesía (oral) y otras yerbas del mismo nombre. Está compuesta de 6 autores variados en estilo y temática, pero que generan una interesante modulación conjunta al ser leídos como parte de una misma apuesta formativa. Un titulo que ofrece balance y no mezcla, que puede empezar una mañana de Gulp con “estamos siendo ese vapor /que nos deja sin aire.”, almorzar los mas llanos y por lo tanto fundamentales problemas de la literatura “Y si el autor no muere, /matar al autor, /para ser póstuma, /para ser y devenir.”, y terminarse en alguna playita de la costanera porque “¿Quién dijo que todo está perdido? /yo vengo a ofrecer este porrón”.
A este le sigue Una temporada en los excesos, primer poemario de la villamariense Agustina Rúa, una breve plaqueta que discurre sobre una tensión muy particular: entre la necesidad del exceso como liberación, de la creación de un espacio desprendido del tedio social; y la presencia de un Yo que no puede soltar jamás el (la ilusión de) control (nomenclador, catalogador, gregoriano a veces) sobre la propia vida que explota. Y es de esa tensión que puede hacerse presente este libro que puede mimar y rasguñar con la misma terquedad habitual de cualquier felino conviviente. Que, como los rostros, cambia con la luz, dando igual si es un diario intimo o uno de tirada semanal, porque es la condición de una generación que se pregunta que clase de amor quiere construir.


De existir Juegos Olímpicos Juveniles de la poesía ander, ÍCARO, de Ignacio Canelo, sería la demostración de qué Villa María está para competir, y por qué no, llevarse el oro. Un oro que, claro está y por suerte, no valdría nada. Este es un libro difícil para quien no ve las infinitas similitudes y diferencias que existen entre un poema bien trabajado y un garabato en una servilleta porque justamente festeja esto: la sencillez, la economía de palabras que rige esos momentos donde todo se entiende mejor estando en silencio cuando en realidad estás bailando bandalos chinos en un antro nocturno y hermoso. Este poemario está compuesto en tres tiempos (ascenso, cénit y caída) que, como su nombre indica, no nos dejará otro puerto más que la terrible realidad de todo lo que hay.



Pronto seguiremos con la reseña de otros títulos de la misma colección que saldrán durante esta temporada primavera/verano:
Garabato Hembra, antología de poetisas riotercerences,
La vieja que barre, de Joaquin Pruvost,
Y más.

Además, el Taller de poesía oral y otras yerbas, La Rosa Blindada, hoy abre sus puertas a un ciclo que tendrá lugar los días viernes de octubre.
12/10- 21hs en El Triunvirato: Salta 1125
19/10- 21hs en La Casa del Amante: Mariano Moreno 292
26/10- 21hs lugar a confirmar: Cierra Slam Vriya María.

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