Una Asamblea Socioambiental que construye poder popular

Charlamos con “El Monte Nativo Vuelve” sobre la propuesta de Ordenanza por Iniciativa Popular que declararía Reserva Natural Urbana y Pluricultural a “El Algarrobal”, y que será presentada oficialmente al Concejo Deliberante en los próximos días.  Se trata del relicto de monte nativo más grande de la ciudad que se encuentra en el barrio Malvinas Argentinas. Nos encontramos con esta Asamblea para conocer más sobre este proyecto y también sobre las perspectivas desde las que sienten, construyen y se organizan.

¿Cómo surge la propuesta de Ordenanza? ¿Por qué por Iniciativa popular?

Nos contaron que la idea de hacer una Ordenanza surgió ante la eventualidad del incendio que ocurrió en El Algarrobal en marzo, pero que hacía algunos años que venían trabajando en relación a este monte, ya que siempre estuvo en constante peligro, intentó ser loteado y, por otra parte, pertenece a privados y nunca se garantizó una verdadera protección.

Mencionan como un antecedente que tuvieron en cuenta para pensar este procedimiento legal, la iniciativa popular de una experiencia de Río Cuarto que presentaron un proyecto para volver Río Cuarto Agroecológico en el periurbano. Asimismo, señalan que la idea también surge por debates que tienen en cuanto a democracia y participación.

Lxs integrantxs de la Asamblea Socioambiental sostienen que, desde su perspectiva, las políticas que se efectúan desde arriba para abajo carecen de legitimidad y de apropiación por parte de las personas. Aclararon que, la iniciativa popular, se construye desde abajo y de forma horizontal, “mantiene un entramado que hace que se genere una apropiación y una defensa. Las leyes pueden cambiar constantemente, es más difícil que cambie el sentido de apropiación de las personas por el lugar en el que viven y que disfrutan”, valoraron. Así, expresan que hay entonces una resignificación del poder popular.

Una Reserva Natural, Urbana y Pluricultural

Les preguntamos qué implica que esta Reserva pueda ser declarada pluricultural señalaron que, en primer lugar, intenta romper con la idea de territorio nacional homogéneo y así identificar la existencia y coexistencia de otras culturas, que también forman parte de Villa María. Agregan que se trata de reivindicar la cultura originaria de quienes ya habitaban y habitan estos territorios, “es resignificar la historia que siempre nos contaron y basarnos en saberes que han sido deslegitimados por la cultura occidental”.

En cuanto a la premisa de que sea Reserva natural explican que lograría una mayor conservación. En este marco, indican que estuvieron revisando distintas categorías de conservación que puedan ser útiles a los fines de este proyecto. Luego de esa investigación y teniendo en cuenta que el municipio no cuenta con una regulación al respecto, retomaron  una categoría de manejo que proviene de la Ley Provincial de Áreas Naturales n° 6.964, y la utilizaron, aunque con diversas modificaciones respecto a las propias subjetividades de la Asamblea y las intencionalidades de esta propuesta de Ordenanza.

En este marco, argumentan que, al ser Reserva natural, se puede producir la expropiación del espacio, no así en caso de ser “patrimonio natural”. “Los patrimonios tienden más a la preservación, y nosotrxs queremos que este espacio sea habitado”. Señalan que, la intención de expropiación es que ese espacio pueda ser de todxs y que se pueda hacer uso de ese espacio, es decir, una concepción contraria a la idea de la propiedad privada de los bienes comunes. Nos cuentan que los objetivos apuntan a que se pueda sectorizar el lugar, teniendo en cuenta diversas propuestas como la posibilidad de generar un área para la educación y el esparcimiento, otra para la conservación, y por otro lado un espacio que será de recuperación ecosistémica, entre otras ideas.

En este sentido, proponen generar un Centro de Educación Popular Ambiental que pueda ser abordado desde la bioconstrucción en cuanto a su realización. Informan que hace tiempo vienen trabajando con escuelas realizando visitas al lugar, con la intención de que lxs estudiantxs puedan apropiarse del montecito. En este lugar, planifican que pueda contar con múltiples recursos como por ejemplo proyectores y libros, entre otros, y también proponen un área para la ejecución de un vivero experimental.

Por otra parte, la posibilidad de que sea Reserva también carga con las intenciones de que se garantice la estabilidad del monte y que así pueda crecer, lxs integrantes de la Asamblea El Monte Nativo Vuelve, señalan que actualmente el espacio no está siendo cuidado, destacan que hay un montón de exóticas adentro, que se encuentra muy intervenido y que, al mismo tiempo, se generan microbasurales en el lugar. “Creemos que el monte tiene que ser más grande, porque además la ciudad también va a seguir creciendo, entonces tenemos que garantizar que este pulmón verde sea más grande y resignificar las especies nativas”, manifestaron.

Imagen extraída de la fanpage de la Asamblea Socioambiental “El monte nativo vuelve”. Realizada por Eve Lyn.

Un proyecto participativo desde sus comienzos

Hace días atrás, la Asamblea colgó en su página de Facebook el proyecto editable, para que quien quiera pueda realizar sugerencias, aportes, y así construir de manera colectiva este documento. Observan que hasta el momento hubo mucha participación y que muchxs compañerxs quieren aportar de distintas maneras. Señalan que, al estar accesible el documento, todxs se pueden enterar realmente de lo que dice, “también es romper con lo que siempre estamos reclamando hacia los medios hegemónicos de comunicación y hacia la información que circula desde el Estado y desde algunas organizaciones”. En este sentido, esperan que este proyecto pueda, en un futuro, servir de antecedentes para más propuestas que adquieran esta manera en relación al procedimiento legal.  

¿Qué significaría “El Monte Nativo Vuelve”?

Imagen extraída de la fanpage de la Asamblea Socioambiental “El monte nativo vuelve”. Realizada por Eve Lyn.

 

En relación a su nombre nos comentaron que decidieron así, enfocarse en esta lucha, acotando un campo de acción y también para visibilizar las acciones que venían desarrollando, y así decidieron abocarse pura y exclusivamente a la protección del Algarrobal.

El nombre surge luego del incendio anteriormente mencionado, demuestra la manera en que se sintieron interpeladxs y cómo vivieron ese momento, “se incendió y rebrotó”, explicaron, mientras agregaron “entendemos al monte como un sujeto activo, con su lucha contra la monocultura y todo el sistema que lo rodea”.

Para finalizar, advierten de la necesidad de empezar a pensar que antes de la ciudad, acá estaba el monte, porque este es un monte de rebrote, una prueba clave de su existencia anterior a la instalación del modelo de urbanización actual.

 

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