“Mi derecho vital a ser un monstruo”

Seres Orgulloses es una nueva agrupación que se está conformando en Villa María. Nace de la necesidad de poder visibilizar al colectivo LGTBIQ+ (Lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgénero, travestis, intersexuales y queers); por otro lado para problematizar y cuestionar cosas que le pasa a todo el colectivo como violencia en las instituciones, en la familia, en la calle. Comprende a la ciudad y a pueblos de la zona, con la idea de que converjan en ésta, otras personas que también pertenecen y se movilizaron para la concentración del día del Orgullo LGTBIQ el viernes 29 de junio.

“Primero íbamos a ser ‘El club de les desviades’, a una parte le chocaba seguir definiéndose como ‘desviades’ teniendo en cuenta al término como insulto hacia nosotres”, comentan. En función de la importancia de un nombre para la identidad y pertenencia a un grupo, afirman que: “Mediante una votación, se eligió ‘Seres orgulloses’ porque queríamos seguir el lineamiento del ‘orgullo’ en nuestro nombre”.

Son alrededor de 60 personas que se suman a los reclamos por el cupo laboral trans, la real aplicación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), una nueva sanción de la Ley Antidiscriminatoria, la separación de la iglesia del Estado que les parece crucial “ya que la iglesia siempre nos persiguió y persigue a la gente del colectivo”, afirman.

Explican que autodefinirse ‘orgulloses’ implica tener el derecho y la libertad de definirse como lesbianas o maricones, reivindicando la palabra. “Para mí el orgullo tiene que ver con eso: usar las etiquetas. Como dice Susy Shock: ‘Reivindico mi derecho a ser un monstruo’”, agrega Lucía.

Sentirse orgullosxs y militarlo comprende una lucha simbólica y expresan: “Plantearnos y ser orgulloses todos los días con nuestra sexualidad, orientación, identidad cada día en la calle, en las familias, en instituciones es, de alguna manera, ir construyendo e incorporándonos a la sociedad y demostrar que no somos algo raro, que no tenemos que estar escondides en un clóset”.

En ese sentido sostienen que los tipos de violencias que se sufren no son sólo físicas “Hay un autor que dice que ‘La violencia es la negación del otro, y todo lo que representa el otro’, es decir que toda negación es violencia. No son sólo físicas, sino también lo son las que ocurren en el plano de lo simbólico”, sentencia Mariangel.

Invitan a que más compañerxs se sumen a éste grupo que recién está comenzando a formarse. “Y mejor si alguien se quiere sumar en esta instancia para poder construirlo con más voces. Y para ser más cuerpas porque también estamos pensando en otras acciones como talleres, intervenciones, y necesitamos más cuerpas para eso”, argumenta Alan.

Respecto a las acciones que tienen pensadas, cuentan que quieren difundir más el colectivo en la ciudad y zona, hacer intervenciones en espacios públicos con el fin de visibilizarlo, así como también dar charlas y talleres para llegar a un público adolescente debido a los distintos tipos de violencias que se sufren en los colegios secundarios. “También estar presentes para todes les que sufran algún tipo de violencia, presentarnos y plantearnos como grupo para solucionarlo”, concluyen.

 

Fotos: Celeste Luján

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