Patagonia rebelde

Por Carlos M. Sanabria para Derrocando a Roca

En las afueras del edificio de Supervisión de Escuelas en Esquel, los tachos con leña están siempre encendidos. Un nylon cubre, a modo de techo, la entrada del predio. Allí están “lxs docentes y alumnxs en lucha” que se organizan en turnos de tres horas para bancar el acampe por la noche. El sol se fue hace rato, pero todavía falta para concluir el cuarto día de protesta. La leña es donada, así como la comida que nutre la olla popular que intenta hacer olvidar aunque sea por un rato las bajas temperaturas, que el día de ayer llegaron a -13°.

En Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn y Rawson también hay protestas. En Esquel y otras localidades están ocupadas por docentes, auxiliares, familias y compañerxs de ATE, las sedes de supervisión de Educación y la Delegación Administrativa de Escuelas (que abarca toda la región). El Ministerio de Educación en la capital fue ocupado hace ocho días. Lxs docentes reclaman la apertura de una paritaria que no se mueve desde fines del 2016, arreglos urgentes en escuelas con severos problemas edilicios y sin calefacción, la normalización de su obra social SEROS y que vuelva a funcionar el TEG (Transporte Escolar Gratuito) porque muchxs chicxs y jóvenes no pudieron continuar sus estudios desde que fue quitado a inicios de este año. Estatales reclaman que su sueldo deje de ser abonado en forma escalonada y cortan la ruta provincial N° 3.

“¿Me van a decir que no tienen unos ahorros para aguantar unos días?, cargó contra los reclamos el gobernador Mariano Arcioni en marzo de este año. Estos últimos días se llamó a silencio y ni siquiera se dedicó a criticar los reclamos. Eso sí, hay una solución para mejorar las cuentas de la provincia: la megaminería. Se corre el rumor que las empresas mineras ya están ofreciendo puestos de trabajo.

Mientras tanto, las voces de lxs compañerxs se estiran y gritan lo máximo posible para salir del cerco mediático en el que se encuentran encerradas. De a poquito los ecos van llegando a otros lugares. Como esos amigxs, compañerxs y familiares que se acercan al acampe. Con leña y alimentos, con abrazos y con orgullo.

Gracias Patricia Helman, Profesora de Educación Especial, por la información y las fotos desde el acampe.

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