“Elegimos ser lo que deseamos, y yo elegí ser una mujer transexual”

*Por Noelia Mansilla

Historias empoderadas

Tiene 17 años y a mediados de septiembre del año pasado se convirtió en la segunda menor entre Villa María y Villa Nueva en concretar su derecho a la identidad de género. La historia de Ariana Sequeira y su decisión temprana de tomar el único camino que la condujo hacia ella misma.

Ariana tiene la mirada fulgurosa y serena de quien se sabe joven y con todas las promesas del horizonte por delante. Nació en Córdoba pero se recuerda desde siempre en Villa Nueva, donde creció siendo la mayor entre cuatro hermanos varones.

Hasta aquí vine para conocerla y contarla. Me recibe en su casa con el mate y la pava dispuestos para el encuentro, y me presenta a su mamá Vanesa, luego de bajar el volumen del televisor por donde están transmitiendo Pasión de Sábado.

Me dicen que Nadia está en camino, y se refieren a la militante por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Nadia Brossard, otra protagonista importante en la historia de Ariana. Así que la esperamos sentadas alrededor de una mesa junto a la ventana que da a la calle, hablando de quiénes somos, introduciéndonos, hasta que oímos la moto que anuncia la llegada de Nadia.

Vanesa cuenta que desde antes del jardín de infantes Ariana ya mostraba “algunas preferencias” que le llamaron la atención como madre primeriza, y que la llevaron a consultarlas, en un par de ocasiones, con una psicóloga. “Le gustaba jugar con muñecas, usar mi ropa y mis pinturas; sin embargo, a pesar de seguir observándola, jamás le impedí nada, la dejé crecer libremente”, explica. “Es por esta decisión mía de permitirle ser que tuve muchas discusiones con su papá, del cual hace diez años me separé”, agrega.

“Cuando Ariana cumplió los 13 años, decidí consultar con la psicóloga de nuevo. Me preguntó si yo sufría maltrato familiar en mi casa, y al decirle que sí, me dijo que los compartimientos de Ariana tal vez tenían que ver con un deseo de ella de protegerme adquiriendo actitudes mías”, relata Vanesa. “Igualmente yo no me quedé convencida con lo que me dijo. El papá la discriminaba mucho, y yo nunca dejé de defenderla con todas sus formas de expresarse”, dice.

La relación de Ariana con su padre se vio obstruida desde su infancia por ciertas tendencias de él a humillarla y no aceptarla con sus gustos y deseos. Luego de un período de cuatro años sin verse, la joven recuerda el momento exacto en que su padre -ajeno a todos sus conflictos en la búsqueda de su identidad-, la vio por primera vez vestida del género con el cual se autopercibe desde hace un año. Vino a casa a dejar unas cosas para mis hermanos, cuando salí a la vereda me miró shockeado, me dijo ‘hola’ y me dio un abrazo suave. Me preguntó cómo estaba y esa fue toda la conversación que tuvimos”, cuenta.

La joven explica además que “antes de ser Ariana” pasó por muchas etapas que le sirvieron en principio para autodescubrirse y luego para acostumbrar a su familia a la idea de su nueva identidad. Tardes jugando a los “desfiles de modelos” con su primo Alan, el interés por los personajes varones de novelas como Patito Feo, sus primeros besos secretos con chicos, “fiestas de disfraces”, y hasta los restos de brillos en la cara que intentaba ocultarle a su madre, son cosas que, con una sonrisa en la cara, Ariana recuerda ahora como anécdotas de un proceso.

Comenta: “no sabía muy bien lo que era, pero sabía lo que sentía”, y declara haber pasado por etapas en la que se definió tanto bisexual como homosexual, y hasta drag queen, aunque en ninguna de las tres formas logró sentirse realizada sino hasta en su última elección. “Así como uno no elige a quien amar, sino que simplemente pasa, también elegimos ser lo que deseamos, y yo elegí ser una mujer transexual”, enfatiza.

La primera aparición pública de Ariana sucedió en un karaoke al que fue en compañía de su madre. Vanesa cuenta que esa noche verla vestida de mujer fue “una sorpresa inesperada”, ya que consideraba que –en ese momento, su hijo- era homosexual. “En el trayecto hacia el karaoke, yo iba pensando en la reacción que tendría la gente del lugar al verla, temía de las burlas que pudieran hacerle. Esa noche no disfruté para nada, observaba todo. Cuando entramos noté que todas las cabezas giraron para vernos. Era mi primera salida con Ariana”, rememora.

Por el contrario, Ariana recuerda que si bien también estaba nerviosa y temía de las críticas, ya había visitado el lugar durante fines de semana anteriores, por lo que al encontrarse allí con algunas personas conocidas, éstas se acercaron y le dijeron: “por fin decidiste ser quien sos”.

“Lamentablemente, la mayoría de las personas que se declaran transgéneros pierden el vínculo con sus familias, son rechazados por estas. Que en su primera aparición como Ariana estuviera acompañada por su mamá fue lo que más sorprendió”, reflexiona Vanesa, mientras que Ariana revela: “yo sabía que iba a ser difícil, al principio eran todas noches de llorar y llorar, pero no pensaba que iba a ser tan feo, no por ser quien soy, sino por lo que me decían al verme en la calle, y en otros espacios. Aún así seguí con mi decisión, porque sabía que si yo no lo hacía, nadie lo iba a hacer por mí”.

Ariana, que hasta hace un año cursaba el secundario en el IPEM 322 Manuel Belgrano de Villa Nueva, cuenta que también por razones de discriminaciones e insultos que recibía allí tanto de compañeros como de docentes, tuvo que dejar sus estudios. Sin embargo, está decidida a continuarlos, deseo impulsado en gran parte por haber logrado concretar su derecho a la identidad de género.

Al respecto, Nadia Brossard, quien ayudó desde el inicio a Ariana en los trámites hacia el cambio registral de su documento de identidad, comenta: “Haber conquistado la identidad de género representa mucho en una sociedad en conjunto donde son todos crueles con las compañeras la mayoría de las veces. Los docentes cuando ven a una compañera vestida de mujer, porque se siente mujer, pero no tiene la identidad de género, la llaman como chico”.

Y agrega: “Es una conquista para ella. Yo creo que va a cambiar mucho en su vida haber podido hacer este cambio, si bien no tiene importancia en algunas cuestiones, porque dice ‘yo me siento Ariana, me visto como Ariana, y voy a seguir siendo Ariana con o sin documento’,  en lo que es escuela y trámites dentro del sistema capitalista, hay una conquista. Cuando la llamen van a nombrarla Ariana”.

En este sentido, la Ley de Identidad de Género  26.743 promulgada en 2012 durante el segundo mandato presidencial de Cristina Fernández de Kirchner, otorga el derecho a las personas trans de ser reconocidas legalmente con el género de su elección. El trámite hacia la obtención del nuevo Documento Nacional de Identidad para menores de edad sólo necesita del consentimiento de ambos padres y la firma de un abogado. Es en el caso de los menores de 14 años donde se necesita además la firma de un Juez.

“Como están las cosas hoy, con los movimientos de las compañeras, ningún Juez se niega a firmar, tiene que ver con la familia, si mamá y papá están de acuerdo, lo demás es un trámite. Si tal Juez llegara a negarse, los movimientos están siempre activos y atentos, pero ningún Juez se niega, todos hacen todo lo que tienen que hacer para seguir un protocolo, pero no se niegan”, explica Nadia.

Ariana de 17 y “Coco” de 10 años, ambas de Villa Nueva, se convirtieron así en las primeras menores en conquistar el cambio de identidad de género en la región, teniendo como base fundamental la aceptación y contención inicial de sus propias familias.

“Sin esa aceptación no sé qué sería de mí”, comenta Ariana, y cebando los últimos mates dulces de la tarde, hace una pausa y piensa en el futuro con el que sueña. Cuenta que desea vivir en una sociedad libre de machismo donde ella pueda estudiar y recibirse, trabajar, formar una familia, y tener una casa, “como todos”, sin que su otredad sea un impedimento, porque está segura de que “por más que la sociedad esté en contra o no, sí se puede ser feliz siendo una mujer transgénero”. La felicidad también es un derecho. –

2 Comments on ““Elegimos ser lo que deseamos, y yo elegí ser una mujer transexual””

  1. ¡Emocionante! se me eriza la piel de solo saber que esta mujer de a poco alcanza sus sueños. Que la libertad no sea solo para les heteros. ¡La lucha todavía sigue pero juntes vamos a terminar con el falocentrísmo! Abrazo enorme mi compañera<3

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