No nos roben la palabra vida, es un falso dilema

Desde hace ya varios días, estamos transitando un debate que es histórico para nuestro país. En el Congreso está teniendo lugar, por fin, se está debatiendo la posibilidad de despenalizar el aborto. Con esto,  interpretamos que se trata de una discusión que implica pensar y re- pensar a la salud pública; que se trata de nuestros derechos y de nuestra posibilidad de elegir y decidir libremente sobre nuestras cuerpas.
La discusión es: Aborto legal seguro y gratuito /o/ Aborto clandestino; y esta cuestión, lejos de estar comenzando, trae consigo años de lucha.

A través de las redes sociales y del alcance de Internet en general, podemos tener acceso -en el mismo momento en que están sucediendo- a todas las defensas y diversos argumentos que se presentan en el Congreso. Asimismo, nos encontramos a diario con distintas manifestaciones a favor y también en contra en relación a la interrupción voluntaria del embarazo.
En este sentido, compartiremos las palabras de Paola Valdemarín en su perfil de Facebook.

Ella rescata las declaraciones de Claudia Piñeiro: “Estoy acá porque soy mujer, soy madre y porque soy escritora”.  Acerca del “robo de la palabra vida”. ” No nos ofendan más”.  Y reflexiona:

Estoy a favor de la despenalización del aborto y de la vida. No es cierto que quienes estamos a favor del Proyecto de Ley sobre interrupción voluntaria del embarazo, seamos asesinas/os.

El Estado Argentino tiene que incluir el derecho a abortar que tenemos las mujeres, adolescentes y niñas; si este Derecho se reconociera por parte del Estado, no va a obligar a ejercer ese derecho a quienes no quieran ejercerlo; en cambio, si ese Derecho no se reconoce “excluye” a quienes sí lo desean y hasta hoy, se las criminaliza y hasta mueren en el ejercicio de ese Derecho.

Cuando los discursos en contra del proyecto de ley apoyan sus argumentos en la normativa nacional vigente, no tendrían que olvidar, por ejemplo, las recomendaciones del relator especial de la ONU sobre el derecho a la salud (2011): “la penalización genera y perpetúa el estigma, limita la capacidad de las mujeres para hacer pleno uso de los bienes, servicios e información disponible en materia de salud sexual y reproductiva, les niega la plena participación en la sociedad y distorsiona las percepciones de los profesionales de salud, lo que a su vez puede dificultar el acceso de las mujeres a los servicios de atención a la salud”.

También, entre otros, el informe sobre la Argentina del Comité de Derechos Humanos de la ONU (2016): “El Estado debe revisar el “caso de Belén”, a la luz de los estándares internacionales en la materia, con miras a su inmediata liberación, y a la luz de este caso, considerar la descriminalización del aborto. Asimismo, el Estado parte debe multiplicar y asegurar la aplicación de programas de educación y sensibilización a nivel formal (…) e informal (…) sobre la importancia del uso de anticonceptivos y los derechos a la salud sexual y reproductiva”. Ver en http://acnudh.org/comite-de-derechos-humanos-de-la-onu-publico-informe-sobre-argentina/

“No nos roben la palabra vida”. Es un falso dilema.

Podes ver la defensa completa haciendo click en este enlace: Claudia Piñeiro en el Congreso por el debate sobre Aborto. 

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