Murga La Cuerda Que Falta: Una militancia desde el arte

Hace dos años, que en Villa María canta la alegría, la crítica, las ganas y la construcción colectiva. Hace dos años que la Murga La Cuerda Que Falta, te canta la posta.

La ventolera tuvo la oportunidad de pactar un encuentro con ellxs, para charlar sobre el estilo de su actuación, lo que implica entenderse como murga estilo uruguayo, sus particularidades como grupx en la ciudad, sobre el arte de expresarse a través del canto murguero. Charlamos con Natalia Betina, Joaquín Pruvost y Agustín Reano, en representación de todo el grupo.

¿Cómo surge el nombre La Cuerda Que Falta?

Natalia Betina: Particularmente ese nombre, surge porque llegamos un día a una de esas juntadas bastante improvisadas al principio, con una guitarra que le faltaba una cuerda. Además, en ese momento, en la composición de la murga faltaba la cuerda de las primas, las mujeres. Asique todo coincidía y quedó tentativo, después surgieron más nombres, pero este quedó.

¿Qué significa para ustedes la murga?

Joaquín: Siempre pienso que, la murga más allá de ser un espacio artístico, es un espacio de militancia desde el arte en el que podemos decir algunas cosas. Se realza esta cuestión política, la crítica, el decir cosas que te molestan, que te gustan.

Nati: En el estilo uruguayo, entran todos y todas, hay lugar para una diversidad de talentos, conocimientos, saberes, eso sí es algo particular nuestro. Que, desde una base de casi nada de música ni de teatro, nos pusimos a caminar esto. Eso es lo que rescatamos de este estilo, que tiene un montón de aristas de las que se puede ir desarrollando. En estos momentos por ahí de saturación de palabras o discursos, o de muchas cosas feas que pasan, a través del arte creemos que llegan más algunos mensajes. Es transgredir las formas de siempre de manifestarse.

Por otra parte, en relación al estilo uruguayo, también reconocen que no era muy conocido en la ciudad de Villa María; que, al nombrar a la murga, se la suele asociar con las murgas estilo batucadas, comparsa o también de cancha.

Agustín: es irrumpir en la ciudad con otro estilo que prácticamente no se conoce, que no estaba. Esto es otro condimento que tiene, al menos en nuestra construcción colectiva de murga.

Al surgir la pregunta sobre cómo abordan las temáticas que tratan o cual es la propuesta actual de la murga, distinguieron una crítica a la meritocracia, particularmente desde el ámbito escolar.

Agustín: Yo creo que el trasfondo- de la actuación- puede llegar a ser la competencia existente en el sistema en el que estamos y lo reflejamos en una temática particular, la elección del abanderadx; cómo se incita a competir a los chicxs entre ellxs, en los distintos ámbitos, no sólo la escuela.

Joaquín: Creemos que la elección del abanderadx es una elección meritocrática, que se elige bajo el concepto de que aquel que más se esfuerza, va a ser el que tiene la bandera, que aquel que más se esfuerza, va a triunfar en la vida y va a tener un trabajo. Creemos que esa concepción no siempre es así, que no es cierta. Teniendo esa idea como base y todo lo que va pasando en la actuación y toda la historia que inventamos, se van metiendo las canciones. Por ahí las letras de las canciones no apuntan a esas temáticas, apuntan a otras. Algunas tienen que ver con el tránsito de la ciudad, con lo que pasa con la política en la ciudad, en la provincia y la nación.

Nati: La elección del abanderadx es la excusa, o algo puntual para decir un montón de cosas que van más allá de ese acto en sí…

Por otra parte, charlamos en cuanto a los tiempos que implican la construcción de la murga, la construcción colectiva, las distintas expresiones artísticas que confluyen en ella y requieren procesos de debates y decisiones.

Nati: Lleva mucho de hablar, de consensos, de diálogo. Mucho tiempo extra a lo que es cantar o lo actoral. También, pasamos tiempo haciendo vestuario u otras cosas que también ayudan al dialogo y a seguir intercambiando. Compartimos mucho tiempo. Todavía hay muchísimo para profundizar o como grupo.

Este sentido, Natalia comentó que se trabaja en conjunto, de forma cooperativa y participativa. Además, esta murga nos sorprendió con sus trajes realizados con diario y pintados por ellos mismos también. En cuanto a esto, comentaron que al ser una murga autogestiva, esta idea resulta una buena forma de poder tener un vestuario propio, hecho por ellxs y que cualquiera lo puede hacer. Es también una forma de hacerlo participativo, autogestivo y novedoso.

Se encuentran en carnaval, la nostalgia y la alegría, hoy la cuerda se retira sabiendo que cualquier día esta murga volverá. Ojalá que la alegría, esta vez no tenga prisa, que al mirarse al espejo se encuentre con tu sonrisa… La nostalgia de dejar el corazón en el cantar, la emoción de los encuentros en ningún lugar del mundo la vas a poder comprar, preguntante una vez mas y no dejes de averiguar, si es que vivo como pienso, si es que digo lo que siento, si tengo felicidad.

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