Adiós a la oveja negra de agronomía

Este año, muchxs estudiantes pudieron comenzar desde primer año a cursar la carrera de Ingeniería Agronómica en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM). Luego de haber sido aprobada por el Consejo Superior de la UNVM en marzo de 2016 y también tras haber obtenido la acreditación por parte de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), quienes estén interesadxs en cursar esta carrera, pueden acceder a través de la educación pública y gratuita.

De esta manera, se presentó un nuevo plan de estudios correspondiente a esta Ingeniería que surgió en el año 1996 a través de un convenio de articulación con la Escuela Superior Integral de Lechería (ESIL). Hasta 2015, lxs interesadxs en transitar esta carrera en nuestra ciudad sólo tenían la posibilidad de cursar en el ESIL- institución privada y por ende debían abonar un monto de dinero para poder estudiar- para obtener una titulación técnica y luego darle continuidad de grado en la UNVM.

La Ventolera tuvo la oportunidad de charlar con Carolina Almirón, estudiante de agronomía y también integrante del Centro de Estudiantes Piedra Libre, Centro de estudiantes de básicas y aplicadas.

Carolina comenta que, como estudiantes, se vivió como un proceso “fuerte” por el hecho de poder tener una participación activa en la lucha por su carrera y sentirse empoderadxs desde su lugar de estudiantes. En relación a esto comentó la forma en que se sintieron interpeladxs: “Saber que somos parte, que somos una pata política importante dentro de la lucha por la carrera, que éramos lxs principales afectadxs por no tener una educación gratuita, que esto no estaba garantizado”. En cuanto a esto último, mencionó que, al compararse con otras carreras de agronomía de otras universidades, entendieron que también podían hacer cosas para lograr lo que se proponían. Eran la única “agronomía” del país, que no se dictaba de forma íntegra en una universidad pública.

En esta lucha, hubo otra protagonista, “la oveja negra de agronomía” quien acompañó las intervenciones. La integrante de Piedra Libre, comentó que surgió en una de las tantas reuniones de lxs estudiantes, “pensábamos en algo que nos identifique y realmente sea simbólico, primero salió como chiste ´somos la oveja negra de todas las agronomías´, y después nos dimos cuenta de que realmente éramos la oveja negra de todas las agronomías del país y nos sentimos muy identificados con esto”.

Por otra parte, resaltó que durante esta lucha también lograron establecer otro vínculo con lxs docentes, dijo que se notó que esta relación no implicaba solamente la instancia áulica, “sino que podías construir con ellxs también, y lo mismo con todos los claustros, autoridades, no docentes, graduadxs”.

En cuanto a las acciones que se desarrollaron en post de visibilizar la lucha, destacó una marcha hasta el rectorado de la UNVM durante el año 2015. En esta oportunidad además pudieron viajar hasta Villa María estudiantes de agronomía de otras provincias.

Explicó que las acciones de visibilización por fuera del ámbito universitario comenzaron aproximadamente a partir de 2012- 2013, donde se organizaron, además de la marcha, pintadas en las calles, pegatinas de carteles, entre otras. Pero, además, a partir de 2009- 2010 se empezaron a planear intervenciones con docentes, estudiantes, egresadxs. En este sentido, expresó que había compañerxs estudiantes en el terciario, pensando en la posibilidad de abrir un centro de estudiantes para modificar y mejorar algunos aspectos de la articulación con la Universidad. Luego, en 2011 “cuando ya estxs estudiantes que no lograron abrir un centro en la institución terciaria llegan a la universidad y se abre un centro de estudiantes y arranca toda la movilización mas intensa”, detalló.

Asimismo, manifestó que siempre se mantuvo en debate esta problemática en el Consejo Superior de la UNVM, en un primer momento planificando cuestiones para mejorar la articulación; mencionó que “había una Mesa donde teníamos participación lxs estudiantes de la universidad, autoridades del terciario y de la universidad, en esta Mesa se pensaba un plan de articulación mejorado, pero no se pudo llegar a ningún acuerdo, entonces se dividió y se empezó a plantear la carrera completa en la universidad”.

Para finalizar, Almirón valoró que luego de esta experiencia se demuestra que con organización las luchas se logran, “sabemos que no es una utopía y que no estamos pensando en nada que no se pueda cumplir, si bien muchas veces nos quisieron frenar y nos chocamos con muchas paredes, nos dimos cuenta de que si nos movilizamos y que si realmente confiamos en lo que estamos haciendo, se puede cambiar”.

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