Construyendo alternativa política

Itai Hagman llegó a Villa María con el motivo de presentar el libro “La Izquierda y el nacionalismo popular ¿un divorcio inevitable?”, el cual escribió en conjunto con Ulises Bosia. En esta presentación lo acompañó Cecilia “Checha” Merchán, quien escribió el prólogo del mismo. En conversación con ellxs, indagamos acerca de las premisas del libro, la situación política actual y los desafíos a los que hoy nos enfrentamos. El encuentro sucedió en la biblioteca popular Mariano Moreno.

En diálogo con La Ventolera, el autor comentó que las izquierdas populares  se vienen construyendo desde algunas organizaciones que no se sienten identificadas con las izquierdas más tradicionales o los partidos de izquierda clásicos. Y que, por otro lado, no se encontraban totalmente en consonancia con la tradición nacional popular. Itai contó que esto implicó ir “encontrando un lugar” después de muchos años de militancia independiente.

Hagman explicó que este fue el recorrido que compartió con Ulises Bosia, pero que en el camino se encontraron con muchxs compañerxs, la Checha es una de ellas, con la que comparten ideas principales aunque hayan tenido recorridos distintos. Por este motivo, le propusieron hacer el prólogo, “porque aportaba un enfoque distinto, pero sobre la misma búsqueda”, aclaró.

Por su parte, la Checha agregó que no puede existir una izquierda popular que no tenga en cuenta lo nacional o los nacionalismos. Por eso, ella decide denominarla izquierda nacional y popular, ya que las izquierdas en general y en Argentina particularmente, nunca estuvieron apegadas a las historias del pueblo. “Y para nosotras y nosotros, es todo lo contrario. Poder analizar la realidad, la sociedad, desde una perspectiva científica, de lucha de clases, es fundamental y justamente hasta por eso, no entender las disputas que existe entre las identidades nacionales y los distintos imperialismos, sería atrofiado. Desde nuestra perspectiva”.

¿Un divorcio inevitable?

El referente de Patria Grande definió que esto es un interrogante que resulta un motivo para preguntarse si es posible encontrar puntos de diálogo. En este sentido, resaltó que históricamente en Argentina, existe una izquierda muy refractaria a lo nacional y popular, y por eso se produjo un divorcio en el que parece que lxs militantes tienen que elegir: o bandera roja y lucha de clases o celeste y blanca y lo nacional y popular. “¿Por qué no podemos pensar en un diálogo, en la búsqueda de la izquierda, con las luchas nacionales, populares?”, planteó.

Merchán agregó que, además de diálogo, se trata de una fusión, “porque todo nacionalismo sin sesgos populares que interpreten la lucha de clases, son fallidos como transformadores. Lo importante es cómo se incorpora a los movimientos populares y cómo se fusionan las miradas que tienen que ver con la transformación de la sociedad, la lucha de clases sociales”. Además, explica que Agustín Tosco es una síntesis de esto.

Desafíos en el contexto actual

“Vivimos un intento de restauración de proyecto neoliberal”, aunque este sea un proceso aún abierto, definió el autor del libro. Señaló que esto sucede después de 15 años (desde 2001) en América Latina, de gobiernos en un sentido progresistas, populares y hasta en algunos casos revolucionarios. Destacó que, sin embargo, la situación es muy distinta a lo que sucedió en los años 90, ya que hoy existe una conciencia popular muy importante. “Como estamos viendo en las manifestaciones populares que se suceden, hay un pueblo que está peleando, incluso hasta está planteando lograr conquistas, la discusión del aborto por ejemplo. Uno imagina, en un gobierno de derecha, cómo vamos a conquistar derechos, si es defender que no nos saquen”. Precisó que hay una tarea política que es construir alternativa.

Checha Merchán resaltó que el desafío es que los procesos nacionales y populares encuentren la manera de integrar a las luchas feministas, las luchas de los pueblos originarios, entre otros. “El movimiento de feminismos en Argentina, si no se incorpora, para mí, todo proceso de unidad y transformación nace absolutamente rengo”, manifestó.

Asimismo, señaló que el movimiento de mujeres tiene un protagonismo, y también una gran responsabilidad, que consiste en estar atentas a esta cuestión, “cómo nosotras podemos incorporar nuestra bandera en cada una de las cosas que se debaten”. En este sentido, advirtió que no sólo se pretende lograr la legalización del aborto, también luchar contra la feminización de la pobreza, incorporar en la visión de la economía la situación de las mujeres, poner en debate que las violencias no son temas separados a lo que sucede en la vida cotidiana de las mujeres. Agregó que esto no está disociado de la vida política, “no hay lugar más patriarcal que la política, que es donde se han definido todos los lineamientos de la sociedad”, y es desde este ámbito desde donde es necesario batallar, finalizó.

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