“Hacer una promesa en nuestra cultura vale más que cualquier documento”

Lo expresó Teresa Reina Sandoval, en diciembre se cumplirán 20 años desde que llegó a Villa María. La Calera es el barrio en el que reside desde hace ya 11 años. Son muchas las luchas que hicieron caminar a esta mujer por nuestro suelo.

“Tengo dos identidades. Una fue la que me dio el hombre blanco: ser argentina. Pero mi identidad y cultura es ser Collasuyo. Yo pertenezco al pueblo Colla”, así se define Teresa. Nos comentó que El Tahuantinsuyo, representa el conjunto de los “suyos”, es decir que está compuesto por Collasuyo, Chinchaysuyo, Antisuyo y Contisuyo. Estas son las cuatro naciones del sol.

Teresa nos comentó que nació en Jujuy, y que también vivió en Mendoza y en Buenos Aires, lugar donde se integró al grupo de derechos humanos de la Liga argentina por los derechos del hombre. “Allí me instruí en cuanto a lo legal, con relación a los derechos que tenemos como personas. Era una forma también de brindar un poco de tu sabiduría, del conocimiento que poseíamos”, señaló.

Durante la charla le preguntamos si cree que hubo avances en nuestro país en cuanto a los derechos de personas pertenecientes/ descendientes de pueblos originarios. La mujer respondió que considera que todo se manejó siempre desde lo partidario. “Yo digo ´partidizar´, que no es lo mismo que hacer política. Yo hago política cada día, porque hacer política implica la lectura o el estudio del pueblo; pero no pertenezco a ningún partido. Siempre me manejo en base a mis derechos, los que me corresponden”, valoró.

En relación con su procedencia cultural y a su identidad, Teresa refirió: “Si hay algo que el hombre blanco no nos perdona ni nos va a perdonar, es saber que los que estábamos antes de ´América´, éramos personas y teníamos cerebros. Éramos pensantes”. Y agregó: Yo siempre me pregunto qué es la civilización, porque los salvajes éramos nosotros, pero nosotros no destruimos los árboles, no nos destruimos entre nosotros”.

En cuanto a la cuestión política, la mujer opinó que existe mucha necesidad de poder, un poder que según ella está “mal administrado”, porque es el pueblo el que elige a sus representantes, “pero no como dueños de la verdad, ni de la vida”, resaltó.  “La cultura de donde yo vengo, cree que dar una palabra es un compromiso. Hacer una promesa en nuestra cultura vale más que cualquier documento, no va escrito en un papel, va escrito en la conciencia de cada uno. Eso es lo que nos hace diferentes”, explicó.

Luchar por un trabajo

En Villa María, Teresa se recibió de enfermera profesional. En una primer instancia, se le exigía un título para tener la posibilidad de acceder a un trabajo, lo consiguió y aun así, sigue en la misma lucha. Una lucha que, según ella, se ve sesgada por la discriminación. Nos contó que ya elevó reclamos al municipio en reiteradas oportunidades, lo último que hizo fue acudir a la Defensoría del pueblo, pero no obtuvo respuestas. “En un principio mi reclamo era poder conseguir un trabajo, pero en estos términos ya estoy entrando en la posibilidad de encarar un juicio por discriminación”, comentó. Teresa asegura que en algunos lugares donde le exigieron un título para evaluar la posibilidad de contratarla, conoció gente que pudo ingresar a trabajar sin contar con un título certificado.

“Lo que estoy pidiendo es que me permitan concursar por un trabajo. Lo gracioso es que me preguntan ¿vos sentís que te discriminan? No sólo lo siento, lo estoy viviendo. Yo no sé qué es lo que toman como referencia para darte la oportunidad de trabajar. No me pueden decir que me capacite para ser idónea por el cargo que tendría, no pueden porque yo tengo todo eso y con creces”, resaltó.

Teresa Sandoval, también participa en la Asamblea Socio- Ambiental de Villa María y Villa Nueva; espacio que denomina como “productivo, porque no existe un líder que da órdenes”, sino que implica un trabajo horizontal y atravesado por un diálogo constante.

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